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Lys 297AC

La ciudad Libre de Lys, una de las autollamadas hijas de Valyria, también conocida por otros como una de las hijas pendencieras, se encontraba disfrutando de un hermoso dia soleado, con vientos suaves que mecían la bandera del «StarWolf».

El barco de Jon había llegado la noche anterior al puerto de la ciudad libre y había atracado sin dificultad. Tras el atraque, casi todos los miembros del barco, salvo Daenerys, la cual decidió quedarse por la noche en el barco siendo protegida por Fantasma, salieron a divertirse a la ciudad. Ellos fueron a muchos lugares diferentes, terminando por separarse casi a la hora de los fantasmas. Todos se fueron por diversos caminos, siendo Jon el que tomó un camino un poco alejado del resto de sus amigos, terminando por llegar a uno de los famosos jardines del Placer de Lys. Estuvo parado a las afueras del jardín unos momentos, meditando si entrar o no. Tras pensar sus decisiones, decidió entrar al jardín.

Cuando entró al jardín se topó con la sorpresa de que alquilar a las chicas de este lugar era muy, pero muy costoso. Tras ver los precios, estuvo tentado a irse, pero al final, decidió quedarse para divertirse un rato, ya que vio mujeres un tanto extrañas en apariencia, no porque fuesen desagradables a la vista, sino que eran personas de lugares que no había visto en su vida. Por lo que, sacando unas pocas barras de oro, se llevó a unas tres mujeres con él. Sobra decir que él estuvo "entretenido" toda la noche con las tres chicas.

Actualmente, Jon se encontraba sentado en filo la cama de la habitación donde había pasado una buena noche de diversión. Su mirada se encontraba sobre las tres jóvenes mujeres con las que había pasado la noche. La primera era una joven unos cuantos años mayor que él, la cual tenía la piel oscura, el rostro plano y ojos dorados, la segunda era una joven de cabellos rubios y azules, mientras que la tercera tenía la piel cobriza y ojos almendrados con un largo cabello negro. De las tres chicas, la que más le llamó la atención fue la chica rubia, cuyo nombre era Doreah, pues ella, a diferencia de las otras dos, era un poco más sociable y aparte de tener sexo con Jon, también tenía algunos temas de conversación interesantes sobre algunos mitos de la ciudad y de Essos.

'Eran buenas en la cama.' Pensó Jon mientras se levantaba y se acercaba a la mesa que se encontraba en la habitación. Tomando la jarra de vino que allí había, se sirvió una copa y se dispuso a tomarla, hasta que se dio cuenta de algo peculiar cuando su sensible nariz captó algo en el vino. Alejando la copa de sus labios, Jon miró la copa detenidamente y moviéndola en círculos, trató de verificar algo en el vino. Tras hacer eso durante varios segundos, al fin se percató de que el vino tenía algo en él, pues el color natural de este vino era más oscuro de lo que debería de ser. Asi que, viendo que ya lo querían envenenar, puso una sonrisa sarcástica y dejó la copa de vino allí sin pensar en ello.

Tras descubrir que lo querían envenenar, decidió irse del lugar, pero por si las moscas, decidió llevarse el vino envenenado. Después de todo, nunca se sabe cuándo podrías necesitar un buen veneno para matar a algún idiota que te toque las costillas.

Una vez que ya estuvo completamente vestido, se fue del aquel lugar y se perdió entre la maraña de personas que caminaban por los mercados a esa hora. Y mientras caminaba, iba pensando en el problema que tenía ahora mismo, un problema con nombre y apellido, Daenerys Targaryen. El problema con la joven Targaryen era que ella no debería de seguir con ellos en el viaje o al menos eso era lo que el pensaría hace unos días, pero ahora, la cosa era diferente. No sabía cómo explicarlo, pero se había encariñado un poco con la última hija de la Casa Targaryen.

'¿Qué debo de hacer con ella? ¿Llevarla con nosotros? ¿Comprarle una casa para que viva en algunas de las ciudades libres?' pensó Jon con mucha preocupación, pues no sabía qué hacer con ella. 'Ahh…. no sé qué hacer… Creo que lo mejor será preguntarle a ella que es lo que desea. Si, eso es lo mejor.' Tras aquel pensamiento, Jon decidió volver al barco, pues era el momento de tomar al toro por los cuernos.

Mientras caminaba, la mención del futuro hizo que pensara en su propio futuro.

'Ummm… que debería de hacer…. el tiempo no perdona a nadie, así que, que hare cuando todo esto termine… ¿volver a Winterfell? Puede ser, ahora que soy un caballero es posible que padre me pueda dar una fortaleza, o talvez puedo crear una empresa comercial para vender productos por el mundo conocido…. O talvez debería de aceptar la propuesta de Lord Yohn.'

La mención de la propuesta que recibió del lord de Runestone, llevó a su mente a viajar a ese momento.

Flashback

La luz de la luna iluminaba el sendero del jardín por el que Jon y Myranda caminaban plácidamente mientras caminaban hacia un lugar, el cual había sido la petición final de la joven.

Mientras ambos caminaban, los únicos pasos que se escuchaban eran los de Myranda, pues Jon estaba caminando de manera silenciosa.

"Asi que, ¿Por qué me ha traído aquí, lady Myranda?" preguntó Jon mientras miraba sus alrededores, pues no era común para su persona estar en un jardín como este. El jardín del castillo de Gulltown era amplio, fácilmente llegando a medir un cuarto de acre. El jardín tenía senderos de piedra, los cuales serpenteaban por los árboles frutales que había aquí. Aparte de los árboles, también había arbustos y de flores de todos los colores.

"Mi tío desea hablar con usted, Ser." Respondió Myranda, girando el rostro y sonriendo al ver a Jon, el cual tenía la confusión pintada en su rostro.

EL joven bastardo miró a la joven lady y comenzó a pensar en sus palabras. Él no sabía cuál era el motivo por el que el Lord de Runestone quisiera hablar con él. Sin embargo, tras pensarlo un poco, finalmente recordó algo que su padre le había dicho en el pasado. Y es que el Lord de Runestone se conocía con el Lord de Winterfell, por lo que al recordar aquello, Jon comenzó a sospechar que el Lord lo había reconocido. Sin embargo, eso se pondría a prueba dentro de poco, pues llegaron a donde los estaba esperando Yohn Royce.

'Parece que se ha mantenido en forma pese a la edad que ya debe de tener.' Pensó Jon mientras miraba al Lord de Runestone.

"Tío, he traído a Ser Jon." dijo Myranda mientras se acercaba a su tío.

Yohn Royce giró de donde estaba parado y por un segundo sus ojos se estrecharon, pues vio que su sobrina venia ligeramente despeinada. Al verla de esa manera, le preguntó qué había pasado y la joven le había respondido que se había despeinado al pasar cerca de un arbusto al momento de ir hacia este lugar.

La respuesta que la joven había dado a su tío provocó que Jon soltara una risita mental, pues la verdad es que ella no se había despeinado por eso, sino que fue porque decidió jugar a los besos con él.

"Ya veo… supongo que tendré que decirle a Lord Grafton que hay un árbol rebelde en su jardín." Dijo Yohn mientras su mirada se posaba en Jon. Tras verlo unos segundos, el Lord se acercó al bastardo y mirando más de cerca, puso una sonrisa muy bien disimulada al verlo. "Vaya, sabía que había visto ese rostro en algún lugar antes."

Las palabras del Lord de Runestone confundieron a Myranda y en menor medida a Jon, pues este comprendió porque hablaba así.

"¿Qué quieres decir, tío?" preguntó Myranda mirando a su tío.

"El nombre completo de este joven es Ser Jon Snow, también conocido como el «El Bastardo de Winterfell»."

Las palabras de Yohn causaron sorpresa en Lady Myranda, quien de manera imprevista dio un paso hacia atrás.

"M-me estás diciendo-"

"Que este joven es el hijo perdido de Lord Stark." Dijo Yohn, completando las palabras que su sobrina intentó decir. "Aunque, la verdad me sorprende verte por aquí. Si bien es cierto que ya sabíamos de tu condición como caballero, la verdad es que no esperábamos verte por Vale, ya que la última noticia que Lord Arryn nos dio de ti fue que estabas por Essos."

Las palabras de Yohn causaron que Jon se sintiera confundido, pues no entendía por qué Lord Arryn había dicho sobre él a sus vasallos.

"Parece que deseas saber por qué Lord Arryn nos dijo a nosotros sobre ti, ¿verdad, muchacho?"

Jon asintió, pues era la verdad, ya que quería saber sobre aquello.

"Bien, veras…. Lord Arryn nos pidió que tengamos un ojo abierto por si te veíamos en esta zona, ya que su majestad parece estar interesado en conocer tu paradero." Dijo Yohn, provocando que la curiosidad de Jon aumentara. "Si quieres saber la razón, la desconozco, pues Lord Arryn no dijo nada sobre aquello."

"Ya veo…" dijo Jon mientras su mente se sentía rara, pues nos sabia porque su majestad quería saber de él. Tras pensar unos momentos, llegó a la conclusión de que debía de ser por su condición como hijo de Lord Stark.

"Si, supongo que es un poco difícil de asimilar que un monarca quiera saber de ti, en especial debido a tu condición de nacimiento." Dijo Yohn tras ver el rostro pensativo que Jon había puesto tras escuchar la razón por la que Lord Jon Arryn quería saber sobre él. Aunque, la verdad es que eso solo era la mitad de la verdad, pues Jon Arryn también tenía curiosidad por saber lo que hacia su tocayo. "Ahora, ya que he satisfecho tu duda por aquello, creo que podemos ir a la razón de mi llamada, ¿verdad?"

"Si." Respondió Jon, pues era verdad.

"Bien veras chico, quisiera que entraras al servicio de la Casa Royce como caballero para que sirvas bajo el mando de mi primo, el padre de Myranda." Dijo Yohn con confianza, pues sabía que la oferta que le estaba haciendo al hijo de Ned Stark era una que muy pocos caballeros errantes rechazarían, pero aun así había lugar para que Jon la rechazase, pues su padre era uno de los grandes Lores del reino, por lo tanto, podía darle a su hijo una fortaleza y nombrarlo caballero terrateniente, algo que superaría con creces su oferta. Aun así, el Lord de Runestone esperaba que Jon aceptara. "Asi que dime, Ser. ¿Aceptas?"

Fin Flashback

Tras oír esa propuesta, Jon estuvo en shock unos momentos, pues era algo que muy pocos caballeros errantes recibían. Sin embargo, el comprendió que la oferta inicialmente fue planeada por sus habilidades mostradas, pero fue su estatus como hijo de Ned Stark lo que hizo que Lord Yohn Royce sintiera confianza en que él era de fiar.

'Lamentablemente para ellos, no puedo tener otro trabajo que no sea el de ir a buscar esas piedras sello y llevarlas a Valyria. Cuando eso termine, podre pensar bien que hacer. Por fortuna, logró hacerles entender que tenía algo que hacer, por lo que Lord Yohn Royce dijo que la oferta seguirá en pie un par de años más.' Pensó Jon mientras continuaba caminado por las calles de la ciudad de Lys en dirección a su barco.

Mientras Jon caminaba de regreso hacia el barco, Daenerys se encontraba en la habitación que era de Jon. La princesa de la Casa Targaryen se encontraba sentada en una silla, leyendo un libro que había sido un regalo de Jon. El libro había sido comprado en la ciudad de Myr, lugar al cual Jon había ido tras salir de Gulltown. En aquel lugar, Jon y los chicos compraron objetos como encajes, vidrio, ojos myrienses y alfombras de Myr.

'Siempre me lo he preguntado, pero ¿Cómo pueden guardar tantas cosas en la bodega de un barco tan pequeño?' pensó Daenerys con curiosidad, pues había visto que habían cargado varios sacos de mercaderías hacia la bodega del barco. 'Además ¿Cómo es que estos cuartos son tan grades? Digo, el barco es pequeño si se compara con otras grandes naves, pero aun así tiene habitaciones muy grandes, en especial la sala donde Jon duerme.'

Tras aquel pensamiento, Daenerys dejó de leer el libro que tenía en sus manos y se levantó de la mesa. Sus ojos violetas miraron la habitación con un toque de melancolía, pues se sentía un poco mal al hacer que Jon le dé su habitación, forzándolo a dormir en lo que él llamaba la sala de navegación. Mientras sus ojos recorrían el lugar, se llevó una mano al corazón. Esto se debía a que ella se sentía un poco insegura de su futuro, pues sabía que no podía estar con Jon y la tripulación para siempre. Llegaría el día en que tendría que dejar el barco y no sabía a donde ir.

'No tengo a donde volver. Mi hermano está muerto, no tengo dinero, mi único familiar es un anciano en una colonia penal glorificada. No tengo a donde ir.' Pensó Daenerys mientras se sentaba en el borde de la cama. Al sentarse, los ojos de Daenerys vieron un pequeño cofre, el cual era el que contenía los regalos de su casa. Levantándose, caminó hacia él y al abrirlo, tomó a «Darksister» con ambas manos.

"Ufff…" gruñó Daenerys mientras intentaba mantener el equilibrio, pues la espada casi hace que caiga hacia el suelo. Sin embargo, logró mantenerse en pie y apretando su agarre en el mango de la espada, comenzó a mirar un lugar vacío en la habitación. Al encontrar un lugar, la joven Targaryen torpemente tomó una de las posiciones que veía que Jon y el resto de los chicos tomaban cuando entrenaban en la cubierta del barco. Entrecerrando los ojos de manera seria, comenzó a mover torpemente sus brazos, haciendo cortes en diagonal de manera casi caótica. Si bien sus movimientos parecían fluidos, un ojo experto podría ver que ella carecía de fuerza en los cortes ascendentes. Además, su juego de pies no era el mejor, por lo que mientras movía la espada, terminó tropezando y cayendo hacia el suelo. Al ver esto y al darse cuenta de que no podría evitar el golpe, Daenerys cerró los ojos, esperando el impacto. Sin embargo, para la gran sorpresa de la hija del rey loco, ella nunca llegó a caer al suelo. Lo que la llevó a abrir lentamente sus ojos y para su sorpresa y vergüenza, ella se encontraba en los brazos de Jon, quien había vuelto al barco y la había atrapado antes de que caiga.

"Asi que esto es lo que haces cuando te quedas sola en el barco. Parece interesante…" dijo Jon con una sonrisa de diversión pintada en su rostro. Tras aquellas palabras, Jon movió suavemente el cuerpo de Daenerys y la ayudó a ponerse de pie.

Cuando Daenerys estuvo de pie, miró a Jon y luego desvió el rostro, ya que estaba muy avergonzada. "¿Cuánto has visto?"

"Te vi desde el inicio." Respondió Jon mientras se acercaba a una mesa y se sentaba en una silla. Cuando estuvo sentado, miró a la joven y le preguntó. "¿Por qué has estado moviendo así la espada? ¿Quieres aprender a usarla?"

Daenerys miró a Jon y desviando nuevamente el rostro, asintió. Aquella respuesta provocó un ligero asombró en el rostro de Jon, quien volvió a levantarse y acercándose a ella, tomó a «Darksister» de sus manos y mirándola a los ojos, le preguntó por qué quería aprender a usar una espada.

La joven Targaryen no respondió por unos pocos segundos, pero al final decidió contarle a Jon la razón por la que quería aprender a usar un arma. La respuesta era que ella no sabía qué hacer con su futuro, ya que no era parte de su tripulación y tampoco podía aportar nada en la nave, ya que no sabía nada de navegación, a la par que no sabía nada de comercio, por lo que quería saber usar un arma, para ver si así podía ganarse la vida como mercenaria o algo así.

La respuesta de Daenerys hizo que Jon se diera cuenta de que ella también había pensado en su propio futuro. Por lo que, mirándola, estuvo pensado en que hacer. Al final decidió darle a ella la opción a elegir qué hacer con su destino.

"Daenerys…" dijo Jon, llamando la atención de la mencionada, la cual había estado pensativa desde que dijo su repuesta. "Tengo algunas opciones para ti. La primera es que te quedes en alguna ciudad libre, yo te dejare una casa y dinero para tus gastos durante un año. Lo segundo es que te quedes con nosotros y seas parte de la tripulación, para ello te entrenare para que aprendas a usar tu espada y Sam te entrenara para que sepas las reglas del comercio en los puertos. O si tienes alguna otra idea, me la dices."

Las posibles opciones de futuro que le estaba brindando Jon confundieron a Daenerys, la cual no sabía cuál de las opciones tomar. Sin saber que hacer, decidió pedirle a Jon un poco de tiempo, al menos hasta un dia antes de que se fueran de la ciudad. Aquella respuesta y petición fue algo a lo que Jon estuvo de acuerdo, ya que lo veía como algo razonable.

La noche ya había caído, pintando de color negro el cielo, permitiendo que sea iluminado por las estrellas y la luna. Mientras la marea estaba alta, el «StarWolf» seguia anclado al puerto de Lys, moviéndose suavemente con cada ola que pasaba.

En medio de la habitación que era el comedor se estaba llevando una reunión, la cual consistía en el grupo de Jon con Daenerys, la cual estaba lista para dar su respuesta a la que sería su decisión para su vida futura.

"Asi que, ¿Has decidido que hacer, Daenerys?" preguntó Jon mientras miraba a Daenerys, la cual estaba mirando a todos los presentes.

La joven miró a Jon a los ojos y asintió. Ella había estado meditando durante todo el dia que había tenido desde la proposición de Jon. Hizo que su mente estudiara todo los posibles pros y contras de cada una de las opciones que Jon le estaba dando.

'Mi cabello puede ser negro ahora, pero con el tiempo volverá a ser plateado y cuando lo haga, me volverán a perseguir… No, lo mejor es que tome esa opción, es la que me mantendrá con vida más tiempo.' Pensó Daenerys mientras miraba a Jon y al resto de los chicos. Tras seguir en silencio unos minutos, decidió dar su respuesta. "Si, he decidido."

"Bien, entonces… ¿Qué has decidido?"

"Yo… yo quiero convertirme en una miembro de tu tripulación."

La respuesta de Daenerys provocó que Jon soltara un suspiro mientras que sus amigos miraban con una sonrisa a la joven.

"¡Bien! ¡Al fin no seremos solo hombres en este barco!" gritó Pyp mientras se levantaba de su silla completamente eufórico.

"Si, al fin tendremos a alguien que tenga la delicadeza para las cosas que nosotros no podemos." dijo Edd con una sonrisa en el rostro.

"Si, al fin alguien podrá decirle a Jon algunas cosas sin la amenaza de que te lance por la borda." Dijo Grenn con una sonrisa, recordando que su amigo se volvía un blandengue cuando se trataba de la joven Targaryen.

Al escuchar las palabras de su amigo, Jon tuvo la decencia de sonrojarse, pues era verdad. Él no sabía por qué, pero era casi incapaz de decirle que no a Daenerys. Era casi como si una fuerza invisible lo mantuviese cerca de ella o algo así.

'Si la fuerza que me mantiene junto a esta descendiente de los Valyrios es lo que creo que es, entonces, no creo que pueda odiarla del todo.' Pensó Jon mientras miraba como el resto de los chicos saludaban y felicitaban a Daenerys por su adición a la tripulación. Al ver esto, el decidió que tendría que contarle todo. Por lo que, sin pensarlo dos veces, se levantó de su silla y acercándose a ella, habló. "Parece que tu decisión es definitiva, por lo que tendré que hablar contigo sobre cuáles serán tus funciones en el barco y cuando estemos fuera de este."

Daenerys miró a Jon y asintió, esperando que no le toquen funciones muy difíciles, ya que no tenía la fuerza física para ello.

"Tus tareas en el barco por ahora serán las de ayudar con la limpieza durante la mañana, después del almuerzo te entrenare para que al menos puedas defenderte con esa espada que tienes. Finalmente, tras la cena, estudiaras con Sam para que aprendas sobre el comercio y sobre algunas cosas más, ya que tu principal labor, la cual también es compartida con el resto de la tripulación, la de ser una comerciante." Dijo Jon, viendo que Daenerys lo miraba con atención, dando un asentimiento al final. "Finalmente, ya que te has unido de manera casi formal a esta tripulación, es momento de que te diga la verdad de la razón de este viaje."

Las palabras de Jon provocaron que Daenerys lo mirara con preocupación. Sin embargo, antes de que diga algo, una persona se le adelantó.

"Jon, ¿Estás seguro?" preguntó Grenn, mirando a su amigo con preocupación, pues no esperaba que estuviese dispuesto a contarle a Daenerys sobre la magia tan rápido.

"La verdad es que no, pero tarde o temprano lo descubrirá. Por lo que, lo mejor es que se entere ahora." Respondió Jon, dejando de ver a la joven Targaryen y comenzado a ver a su amigo.

"Está bien, pero creo que lo mejor es que traigamos un poco de vino, ya que esto será una gran sorpresa para ella." dijo Sam, quien se levantó y se acercó a unos toneles de Albor gold y llenó seis copas. Volviendo a donde estaban todos, les entregó una copa a todos los presentes.

Daenerys tomó un poco de la copa que recibió de Sam y sus ojos se abrieron al probar el vino, pues este era dulce, pero no lo suficiente como para ser empalagoso. Mirando su copa, vio que el contenido era de color rojo oscuro.

"¿Qué vino es este?" preguntó Daenerys mientras miraba a los chicos.

"Es «Albor Gold», un vino muy caro que se produce en el Arbor, una isla en el Reach, la cual es uno de los principales productores de vinos de Westeros." Respondió Sam, mientras bebía un sorbo de su vino.

"Increíble… un vino de Westeros…" dijo Daenerys mientras miraba el vino como algo que debía de haber probado durante varias veces en su vida.

"No te preocupes por el vino, bebe con gusto." Dijo Jon, llamando la atención de la joven. "Compramos varias barricas para el viaje, por lo que hay bastante."

"Ya veo…" dijo Daenerys para luego beber otro trago de su vino. Tras beberlo, sintió que su cuerpo se entumecía ligeramente, lo que la llevó a verse los dedos de la mano. Ella intentó moverlos un poco y se dio cuenta de que se movían un poco más lento de lo normal.

"Parece que el vino ya está haciendo efecto." Dijo Jon, mirando a Daenerys, la cual tras dejar de ver sus dedos, miró a Jon y terminó por asentir torpemente. "Asi que, comenzare a contarte todo."

The Wall 297 AC

El fuego de la hoguera chisporroteaba cada cierto tiempo, enviando pequeñas chispas hacia el alrededor del fogón donde estaba ardiendo un buen fuego. Aquel fuego calentaba la habitación personal del Lord Commander, Jeor Mormont. El viejo Oso estaba sentado, mirando un poco de su correspondencia, la cual no traía ninguna noticia nueva.

"Parece que todo sigue igual…" suspiró el viejo Oso mientras se apoyaba en su silla. "Muchos de los señores del sur han negado él envió de provisiones al muro. Solo las casas del norte nos han respondido con una aceptación, pero han mencionado que sus envíos demorarían, ya que quieren esperar a que sus graneros estén llenos para el invierno."

Tras aquellas palabras, el viejo Mormont se levantó y se preparó para ir a ver cómo iba el entrenamiento de sus nuevos hermanos. Aquellos reclutas estaban siendo entrenados por Ser Mallador Locke y Ser Jaremy Rykker, quienes actuaban como temporales maestros de armas mientras que Ser Alliser Thorne viajaba a King´s Landing para llevar la petición de la orden para el Rey. Sin embargo, cuando dio unos tres pasos, la puerta de su habitación se abrió, permitiendo ver a alguien que esperaba ver en un par de días más.

"Benjen." Dijo el Lord Commander con ligera sorpresa. "No esperaba que llegaras hasta dentro de unos pocos días."

El hermano menor del Lord de Winterfell miró a su señor y sonrió, algo extraño, pues no solía sonreír mucho antes, pero era algo de esperar, pues había visto a toda la familia que le quedaba viva recientemente. "Si, Lord Commander, yo también esperaba llegar dentro de unos días, pero para mi sorpresa, el viaje de regreso fue más corto de los esperado."

"Sí, eso veo. Espero que me traigas buenas noticias."

La respuesta de Benjen para las palabras del líder de la Night´s Watch fue una sonrisa, tras la cual caminó hasta una silla y se sentó, siendo seguido por su superior, el cual se sentó frente a él.

"Entonces, ¿Qué noticias traes?" preguntó Jeor.

"Mi hermano ha aceptado la oferta que le enviaste."

Una sonrisa se hizo presente en el rostro de Jeor al escuchar aquello. Sentándose de manera más relajada, el viejo oso habló. "Si, esperaba que lo hiciera. Después de todo, es una oferta más que generosa."

"De eso no cabe duda. De hecho, cuando mi hermano se enteró, su quijada casi se le cae." Comentó Benjen con una sonrisa de diversión en su rostro.

"¿Enserio?"

"Si, fue divertido, pero también fue divertido ver la reacción de Robb." Dijo Benjen para comenzar a contar lo que había pasado en la conversación que tuvo con Ned tras el desayuno del dia siguiente.

Flashback

El ambiente en el solar de Ned Stark era tranquilo, permitiendo que los cinco individuos que estaban allí pudiesen conversar con tranquilidad. Las personas reunidas eran: Eddard Stark, Robb Stark, Benjen Stark, el Maestre Luwin y Ser Rodrik Cassel.

"Entonces, Ned. ¿Qué has decidido?" preguntó Benjen, el cual estaba sentado frente a su hermano.

La primera respuesta de Ned para la pregunta de su hermano fue la de soltar un suspiro, para luego asentir y comenzar a hablar. "Si, luego de una buena charla con el maestre Luwin he tomado una decisión."

"Ya veo, ¿Cuál es?"

"Antes de que te la diga, quiero que me digas… ¿Por qué el Viejo Oso está haciendo esto, Benjen?"

La respuesta inicial de Benjen para la pregunta de su hermano, fue soltar un suspiro y luego de pensar un poco, al fin le respondió de manera verbal. "La verdad, Ned. Es que necesitamos mucho financiamiento para restaurar a la guardia a algo meramente aceptable y que pueda volver a llamar a hombres libres, caballeros y Lores para que se unan y ya no solo criminales."

"Ya veo." Dijo el Maestre Luwin al escuchar las palabras de Benjen. El viejo maestre había estado hablando previamente con Lord Stark y mentiría si no se sintió asombrado cuando escuchó la propuesta que le daba el Lord Commander. Aquella propuesta lo había hecho pasar la noche en vela, buscando cualquier precedente para aquello, para saber si alguna vez la guardia había devuelto algún territorio al reino del norte, pero no había hallado nada. Había buscado en todos los libros en los que tenía mención alguna sobre devolución de tierras, pero no había hallado nada. Aquello le había preocupado y le había llevado a su señor esas preocupaciones y ahora era el momento en que debía de transmitir esas preocupaciones al hermano de su señor. "Lord Benjen, ¿Sabe usted si habrá algún problema con los hermanos negros cuando se selle el pacto?"

Benjen miró al maestre y tras llevarse la mano al mentón, estuvo rememorando quienes podrían oponerse al pacto y solo pudo pensar en uno. Sin embargo, ese uno era alguien con un poco de influencia, por lo que traería problemas. Asi que, abriendo la boca, comenzó a hablar. "Solo puedo pensar en uno, Ser Alliser Thorne."

"¿El maestro de armas?" preguntó Ned con el ceño fruncido, pues no le agradaba el caballero, en especial desde que se peleó con su hijo.

"Si, él es muy estricto cuando se trata de la orden. No creo que se lo tome muy bien, en especial cuando se enteré de que es la casa Stark la que se llevara las tierras."

"¿podría causar un motín contra el Viejo Oso?" preguntó Ser Rodrik, mirando a Benjen con preocupación.

"No lo creo. Si bien es cierto que tiene alguna influencia entre algunos de los hermanos de la orden, también es alguien que sigue y respeta las normas. Por lo que, no será problema al final. Podrá enfurruñar unos meses, pero cuando vea la ayuda llegar, entonces, se calmará un poco."

La respuesta de Benjen provocó que los presentes en la habitación asintieran, ya que eso calmaba bastantes sus nervios y preocupaciones.

"Ahora que he calmado un poco sus dudadas, ¿Cuál es la respuesta, hermano?"

Ned miró a su hermano y tras esperar unos segundos, terminó asintiendo, ya que no le veía nada de malo a aquella propuesta.

Al ver que su hermano había aceptado la propuesta, él y los presentes comenzaron a hablar sobre la ayuda que recibiría la Night's Watch de Winterfell como pago por las tierras.

Fin Flashback

"Ya veo… eso es bueno. La cantidad de provisiones nos ayudara mucho. Supongo que podemos atraer nuevos reclutas usando esto como carnada." Dijo el Viejo oso mientras se recostaba en su silla.

"Si. Podemos usar el hecho de que tenemos comida para atraer a varios de los más pobres como reclutas." Dijo Benjen, entendiendo lo que quería decir su Lord Commander.

"¿Y a quien ha planeado colocar como Lord de esas tierras?" preguntó Jeor con curiosidad, pues él había tenido a alguien en mente para esto.

"Eso fue algo gracioso." Respondió Benjen con una sonrisa.

"¿En serio? ¿Por qué razón?"

"Ned había planeado darles algunas tierras a sus hijos menores, pues como ya sabes el Norte es muy vasto y como esta escasamente poblado, hay grandes porciones de tierra para entregar. Ahora, que el norte recibiría el New Gift, bueno, el necesita colocar un buen señor allí. En un principio señaló que podría colocar a Brandon allí, pero luego Robb mencionó que lo mejor sería que le entregue esas tierras a alguien que este probado en la batalla. Aquella respuesta provocó que Ser Rodrik y el Maestre Luwin pensasen en algún buen candidato, pero al final no lograron llegar a uno. Y fue allí donde Robb mencionó que se le podría dar ese territorio a Jon, para que se asiente y comience una rama cadete de los Stark en el territorio."

El viejo Oso miró a Benjen tras esas palabras, unos segundos después soltó una pequeña risita, ya que ese había sido su plan desde un principio. Él había estado dispuesto a darle esas tierras a los Stark para que las volvieran a desarrollar, pero dentro de sí, había dado esas tierras para que el joven Jon se asiente allí.

'Tenerlo allí a él y a sus descendientes será lo mejor. No solo porque es hábil con las armas, sino también porque tiene magia. Si bien la magia no es de fiar, tener a alguien tan fuerte y que tiene contactos con Essos sería la mejor manera de que la orden reciba ayuda de manera rápida cuando sea necesario. A la par, que él sirve como una contención por si el muro cae.' Pensó el Viejo Oso mientras tomaba un sorbo de su taza de cerveza. Después de que aquella buena cerveza bajara por su garganta a su estómago, Jeor miró a Benjen y le hizo una pregunta. "¿Cómo reaccionaron a esto?"

"Las reacciones fueron diferentes. Ned se quedó de piedra unos segundos, pero luego pareció pensarlo. El maestre Luwin y Ser Rodrik pusieron una cara de preocupación, pero al final dijeron que respetarían la decisión de su señor."

"Entiendo. Supongo que tras aquello comenzaron a charlar sobre lo que se haría con las tierras hasta entonces, ¿verdad?"

"Si. El maestre Luwin dijo que cuando esas tierras regresen al dominio de los Stark, lo mejor sería dar tierra a familiares de algunos vasallos, para de esa manera fortalecer su lealtad con la casa Stark. Aquella sugerencia fue apoyada por Ser Rodrik, el cual dijo que sería una buena idea, ya que podría permitir cerrar varias heridas que no han cerrado desde la Rebelión de Robert."

La mención de viejas heridas hizo que el viejo Oso recordase que la casa Stark tenía una relación fría con algunas casas, siendo estas los Ryswell, Lady Dustin y Lord Bolton. La sola idea de pensar en Roose Bolton hizo que el viejo oso se estremeciera. Nunca confiaría del todo en un Bolton, en especial en el actual, ya que la forma en que se movía y hablaba le causaba escalofríos.

"¿Quiénes fueron los mencionados para recibir tierras en el New Gift?"

La pregunta del viejo Oso hizo que Benjen se llevara una mano a mentón y recordase a quienes se mencionó. Tras recordar unos segundos, comenzó a mencionarlos. "Algunos de los mencionados fueron: Ser Marlon Manderly, Ser Wendel Manderly, Lord Robert Glover, un joven Dustin, Rickard Ryswell y otros más."

"Todos buenos hombres por lo que veo. Pero ¿Seguirán a Jon Snow si este se volviera Lord de esas tierras?"

"No lo sabemos. Pero aún no sabemos si él será el elegido. Solo el tiempo lo dirá y para que la devolución de estas tierras se lleve a cabo serán como dos años más de conversaciones y negociaciones. Además, hay que esperar la respuesta del rey para saber su opinión en este asunto."

"Si, eso es lo más molesto." Dijo El Viejo Oso mientras se levantaba y miraba su Primer Ranger. "¿Cuándo bajaras?"

"En un par de semanas, hay algunas cosas que preparar antes de viajar." Dijo Benjen mientras se levantaba.

"Bien. Anda y prepara tus cosas. Ya en la noche tendremos una reunión con el Maestre para informarle sobre lo que ocurre y que nos de su consejo."

Benjen asintió y tras ello salió de la sala, siendo seguido por Kenneth, el cual había estado afuera de la habitación, haciendo de guardia.

El viejo oso miró de manera analítica a Kenneth, pues este tenía una sonrisa sarcástica en el rostro cuando la puerta se abrió, casi como si supiera de lo que hablaron.

'No, es imposible que él sepa de esto, después de todo, aun es el máximo secreto, solamente conocido por el Maestre Aemon, yo y Benjen Stark… Sin embargo, esa sonrisa me causa preocupación.' Pensó el viejo oso, solo para desestimar sus preocupaciones, pues Kenneth también era un hermano negro muy leal a la guardia. 'Tal vez solo recordó algo divertido del viaje… si eso tiene que ser.'

Tras aquellos pensamientos, el viejo oso volvió a hacer sus labores.

Iron Islands 297 AC

Las Iron Islands, eran un grupo de más de treinta islas, siendo siete las principales. Estas islas eran el hogar de un pueblo llamado los hijos del hierro. Los hijos del hierro son personas duras, marineros intrépidos, pero, sobre todo, eran personas que vivían del pillaje y el saqueo. Si bien por ley ellos no podían hacer eso en las costas de Westeros, solían haber algunos "descarriados" que atacaban aldeas pesqueras de manera rápida y brutal. Aunque, desde la conquista de Aegon, han saqueado de preferencia tierras fuera de la jurisdicción del trono de Westeros.

La capital de estas islas es Pyke, una isla con un castillo homónimo, en el cual vivía la familia Greyjoy, la familia gobernante de estas islas. Hace un tiempo los Greyjoy habían decidido revelarse contra el trono, tratando de obtener la independencia. Sin embargo, para su mala suerte, no lograron hacerlo, pues fueron aplastados por el poder combinado del North, Westerland y otro más. Tras aquella rebelión, el ultimo hijo del Lord de la Casa Greyjoy, el cual se llamaba Theon, terminó siendo tomado como rehén por la corona, para de esa manera prevenir posibles futuras rebeliones.

Actualmente, en medio del camino que une Lordsport con Pyke, se podía ver a Esgred cabalgando sobre un caballo de color marrón oscuro. El paso del caballo era tranquilo, pues la joven no tenía ninguna prisa por llegar a su casa. Mientras cabalgaba, la joven iba pensado en el joven con el que se acostó en Pentos.

'Era bueno, muy bueno…. Debí de haberlo tomado como amante y traérmelo a las islas. No creo que mi padre se enoje, ya que sería el equivalente a una esposa de Sal.' Pensó Esgred mientras mantenía un firme agarre en las riendas de su caballo. 'Es una lástima que se hubiese ido tras esa noche. Pero bueno, si el Dios ahogado quiere, terminaré por encontrarlo y cuando lo haga, lo encadenare y lo llevare a rastras a mi barco para luego traerlo a Pyke.'

Tras aquellos pensamientos, una sonrisa algo oscura se hizo presente en el rostro de Esgred, la cual comenzó a pensar en lo que haría con aquel joven una vez que lo tuviese encadenado. Aquel pensamiento, provocó que ella sintiese un hormigueo en su entrepierna, el cual provocó que volviese a la realidad.

"Parece que tendré que buscar con quien rascar esta picazón." Se dijo Esgred, la cual detuvo a su caballo cuando pasó por una loma. Cuando estuvo en la cima de la loma, pudo ver el castillo de Pyke en toda su gloria. El hogar ancestral de la Casa Greyjoy era un conglomerado de torres, las cuales estaban sobre tres islas áridas y docenas de pequeños montículos de roca. Todo el castillo estaba rodeado de agua, siendo unido al resto de la isla por un puente de piedra, el cual era el único de este material, pues el resto de las torres estaban unidas por puentes de cuerda, los cuales oscilaban de un lado a otro por los fuertes vientos de la zona.

Al terminar de ver el castillo, Esgred desvío su mirada hacia la base de la loma y para su sorpresa, vio a una persona cabalgando hacia ella, no, esa persona estaba cabalgando hacia Lordsport. Al ver aquello, ella esperó hasta que esa persona estuvo más cerca, lo que le permitió que pudiese ver quien era.

La persona que cabalgaba el caballo tenía la piel pálida y podría considerársele una persona atractiva. Su cabello era negro y tenía una barba oscura. Llevaba un parche sobre su ojo izquierdo, pero su ojo derecho, el cual era el único visible, era de un color tan azul como el cielo de verano. El nombre de este hombre era Euron Greyjoy, el hermano menor del Lord de la isla, a la vez que el tío de Esgred, cuya verdadera identidad era la de Asha Greyjoy, la única hija de Lord Balon Greyjoy.

"Oh… que agradable sorpresa." Dijo Euron viendo a Asha con una fingida alegría y sorpresa. "No pensé que vería a mi única sobrina por aquí. ¿Qué tal estuvo tu viajecito, sobrina?"

"Como los otros viajes, tío." Respondió de manera seca y rápida Asha mientras no apartaba la mirada de su tío.

"Si eso puedo ver."

Tras aquellas palabras, Asha vio que su tío estaba vestido con su armadura, lo que indicaba que zarparía dentro de poco.

"Parece que zarparas pronto, tío." Dijo Asha, señalando lo obvio.

"Asi es, querida sobrina." Dijo Euron con una sonrisa, la cual se amplió antes de continuar hablando. "Pero mi viaje esta vez es más largo de lo esperado. Me temo que no nos volveremos a ver hasta que tu padre muera."

Las palabras de su tío provocaron que Asha sintiera curiosidad.

'¿Qué ha sucedido para que el tío Euron diga algo como esto?' pensó con preocupación Asha.

"Bueno, me temo que, si me quedo más tiempo por aquí, mi hermano podría enviarme a las mazmorras. Asi que, me voy. Adiós, sobrina."

Tras aquellas palabras, la cuales siempre estuvieron acompañadas por una sonrisa, el tío de Asha se fue del lugar, espoleando a su caballo para llegar a su barco lo más pronto posible.

Mientras su tío cabalgaba hacia Lordsport, Asha miró hacia el castillo y sin pensarlo dos veces, espoleó a su caballo y se dirigió rápidamente hacia allá, para descubrir que había pasado. Mientras cabalgaba, la hija del Kraken no sabía que aquellas palabras serían las ultimas que compartiría con su loco tío.Lys 297AC

La ciudad Libre de Lys, una de las autollamadas hijas de Valyria, también conocida por otros como una de las hijas pendencieras, se encontraba disfrutando de un hermoso dia soleado, con vientos suaves que mecían la bandera del «StarWolf».

El barco de Jon había llegado la noche anterior al puerto de la ciudad libre y había atracado sin dificultad. Tras el atraque, casi todos los miembros del barco, salvo Daenerys, la cual decidió quedarse por la noche en el barco siendo protegida por Fantasma, salieron a divertirse a la ciudad. Ellos fueron a muchos lugares diferentes, terminando por separarse casi a la hora de los fantasmas. Todos se fueron por diversos caminos, siendo Jon el que tomó un camino un poco alejado del resto de sus amigos, terminando por llegar a uno de los famosos jardines del Placer de Lys. Estuvo parado a las afueras del jardín unos momentos, meditando si entrar o no. Tras pensar sus decisiones, decidió entrar al jardín.

Cuando entró al jardín se topó con la sorpresa de que alquilar a las chicas de este lugar era muy, pero muy costoso. Tras ver los precios, estuvo tentado a irse, pero al final, decidió quedarse para divertirse un rato, ya que vio mujeres un tanto extrañas en apariencia, no porque fuesen desagradables a la vista, sino que eran personas de lugares que no había visto en su vida. Por lo que, sacando unas pocas barras de oro, se llevó a unas tres mujeres con él. Sobra decir que él estuvo "entretenido" toda la noche con las tres chicas.

Actualmente, Jon se encontraba sentado en filo la cama de la habitación donde había pasado una buena noche de diversión. Su mirada se encontraba sobre las tres jóvenes mujeres con las que había pasado la noche. La primera era una joven unos cuantos años mayor que él, la cual tenía la piel oscura, el rostro plano y ojos dorados, la segunda era una joven de cabellos rubios y azules, mientras que la tercera tenía la piel cobriza y ojos almendrados con un largo cabello negro. De las tres chicas, la que más le llamó la atención fue la chica rubia, cuyo nombre era Doreah, pues ella, a diferencia de las otras dos, era un poco más sociable y aparte de tener sexo con Jon, también tenía algunos temas de conversación interesantes sobre algunos mitos de la ciudad y de Essos.

'Eran buenas en la cama.' Pensó Jon mientras se levantaba y se acercaba a la mesa que se encontraba en la habitación. Tomando la jarra de vino que allí había, se sirvió una copa y se dispuso a tomarla, hasta que se dio cuenta de algo peculiar cuando su sensible nariz captó algo en el vino. Alejando la copa de sus labios, Jon miró la copa detenidamente y moviéndola en círculos, trató de verificar algo en el vino. Tras hacer eso durante varios segundos, al fin se percató de que el vino tenía algo en él, pues el color natural de este vino era más oscuro de lo que debería de ser. Asi que, viendo que ya lo querían envenenar, puso una sonrisa sarcástica y dejó la copa de vino allí sin pensar en ello.

Tras descubrir que lo querían envenenar, decidió irse del lugar, pero por si las moscas, decidió llevarse el vino envenenado. Después de todo, nunca se sabe cuándo podrías necesitar un buen veneno para matar a algún idiota que te toque las costillas.

Una vez que ya estuvo completamente vestido, se fue del aquel lugar y se perdió entre la maraña de personas que caminaban por los mercados a esa hora. Y mientras caminaba, iba pensando en el problema que tenía ahora mismo, un problema con nombre y apellido, Daenerys Targaryen. El problema con la joven Targaryen era que ella no debería de seguir con ellos en el viaje o al menos eso era lo que el pensaría hace unos días, pero ahora, la cosa era diferente. No sabía cómo explicarlo, pero se había encariñado un poco con la última hija de la Casa Targaryen.

'¿Qué debo de hacer con ella? ¿Llevarla con nosotros? ¿Comprarle una casa para que viva en algunas de las ciudades libres?' pensó Jon con mucha preocupación, pues no sabía qué hacer con ella. 'Ahh…. no sé qué hacer… Creo que lo mejor será preguntarle a ella que es lo que desea. Si, eso es lo mejor.' Tras aquel pensamiento, Jon decidió volver al barco, pues era el momento de tomar al toro por los cuernos.

Mientras caminaba, la mención del futuro hizo que pensara en su propio futuro.

'Ummm… que debería de hacer…. el tiempo no perdona a nadie, así que, que hare cuando todo esto termine… ¿volver a Winterfell? Puede ser, ahora que soy un caballero es posible que padre me pueda dar una fortaleza, o talvez puedo crear una empresa comercial para vender productos por el mundo conocido…. O talvez debería de aceptar la propuesta de Lord Yohn.'

La mención de la propuesta que recibió del lord de Runestone, llevó a su mente a viajar a ese momento.

Flashback

La luz de la luna iluminaba el sendero del jardín por el que Jon y Myranda caminaban plácidamente mientras caminaban hacia un lugar, el cual había sido la petición final de la joven.

Mientras ambos caminaban, los únicos pasos que se escuchaban eran los de Myranda, pues Jon estaba caminando de manera silenciosa.

"Asi que, ¿Por qué me ha traído aquí, lady Myranda?" preguntó Jon mientras miraba sus alrededores, pues no era común para su persona estar en un jardín como este. El jardín del castillo de Gulltown era amplio, fácilmente llegando a medir un cuarto de acre. El jardín tenía senderos de piedra, los cuales serpenteaban por los árboles frutales que había aquí. Aparte de los árboles, también había arbustos y de flores de todos los colores.

"Mi tío desea hablar con usted, Ser." Respondió Myranda, girando el rostro y sonriendo al ver a Jon, el cual tenía la confusión pintada en su rostro.

EL joven bastardo miró a la joven lady y comenzó a pensar en sus palabras. Él no sabía cuál era el motivo por el que el Lord de Runestone quisiera hablar con él. Sin embargo, tras pensarlo un poco, finalmente recordó algo que su padre le había dicho en el pasado. Y es que el Lord de Runestone se conocía con el Lord de Winterfell, por lo que al recordar aquello, Jon comenzó a sospechar que el Lord lo había reconocido. Sin embargo, eso se pondría a prueba dentro de poco, pues llegaron a donde los estaba esperando Yohn Royce.

'Parece que se ha mantenido en forma pese a la edad que ya debe de tener.' Pensó Jon mientras miraba al Lord de Runestone.

"Tío, he traído a Ser Jon." dijo Myranda mientras se acercaba a su tío.

Yohn Royce giró de donde estaba parado y por un segundo sus ojos se estrecharon, pues vio que su sobrina venia ligeramente despeinada. Al verla de esa manera, le preguntó qué había pasado y la joven le había respondido que se había despeinado al pasar cerca de un arbusto al momento de ir hacia este lugar.

La respuesta que la joven había dado a su tío provocó que Jon soltara una risita mental, pues la verdad es que ella no se había despeinado por eso, sino que fue porque decidió jugar a los besos con él.

"Ya veo… supongo que tendré que decirle a Lord Grafton que hay un árbol rebelde en su jardín." Dijo Yohn mientras su mirada se posaba en Jon. Tras verlo unos segundos, el Lord se acercó al bastardo y mirando más de cerca, puso una sonrisa muy bien disimulada al verlo. "Vaya, sabía que había visto ese rostro en algún lugar antes."

Las palabras del Lord de Runestone confundieron a Myranda y en menor medida a Jon, pues este comprendió porque hablaba así.

"¿Qué quieres decir, tío?" preguntó Myranda mirando a su tío.

"El nombre completo de este joven es Ser Jon Snow, también conocido como el «El Bastardo de Winterfell»."

Las palabras de Yohn causaron sorpresa en Lady Myranda, quien de manera imprevista dio un paso hacia atrás.

"M-me estás diciendo-"

"Que este joven es el hijo perdido de Lord Stark." Dijo Yohn, completando las palabras que su sobrina intentó decir. "Aunque, la verdad me sorprende verte por aquí. Si bien es cierto que ya sabíamos de tu condición como caballero, la verdad es que no esperábamos verte por Vale, ya que la última noticia que Lord Arryn nos dio de ti fue que estabas por Essos."

Las palabras de Yohn causaron que Jon se sintiera confundido, pues no entendía por qué Lord Arryn había dicho sobre él a sus vasallos.

"Parece que deseas saber por qué Lord Arryn nos dijo a nosotros sobre ti, ¿verdad, muchacho?"

Jon asintió, pues era la verdad, ya que quería saber sobre aquello.

"Bien, veras…. Lord Arryn nos pidió que tengamos un ojo abierto por si te veíamos en esta zona, ya que su majestad parece estar interesado en conocer tu paradero." Dijo Yohn, provocando que la curiosidad de Jon aumentara. "Si quieres saber la razón, la desconozco, pues Lord Arryn no dijo nada sobre aquello."

"Ya veo…" dijo Jon mientras su mente se sentía rara, pues nos sabia porque su majestad quería saber de él. Tras pensar unos momentos, llegó a la conclusión de que debía de ser por su condición como hijo de Lord Stark.

"Si, supongo que es un poco difícil de asimilar que un monarca quiera saber de ti, en especial debido a tu condición de nacimiento." Dijo Yohn tras ver el rostro pensativo que Jon había puesto tras escuchar la razón por la que Lord Jon Arryn quería saber sobre él. Aunque, la verdad es que eso solo era la mitad de la verdad, pues Jon Arryn también tenía curiosidad por saber lo que hacia su tocayo. "Ahora, ya que he satisfecho tu duda por aquello, creo que podemos ir a la razón de mi llamada, ¿verdad?"

"Si." Respondió Jon, pues era verdad.

"Bien veras chico, quisiera que entraras al servicio de la Casa Royce como caballero para que sirvas bajo el mando de mi primo, el padre de Myranda." Dijo Yohn con confianza, pues sabía que la oferta que le estaba haciendo al hijo de Ned Stark era una que muy pocos caballeros errantes rechazarían, pero aun así había lugar para que Jon la rechazase, pues su padre era uno de los grandes Lores del reino, por lo tanto, podía darle a su hijo una fortaleza y nombrarlo caballero terrateniente, algo que superaría con creces su oferta. Aun así, el Lord de Runestone esperaba que Jon aceptara. "Asi que dime, Ser. ¿Aceptas?"

Fin Flashback

Tras oír esa propuesta, Jon estuvo en shock unos momentos, pues era algo que muy pocos caballeros errantes recibían. Sin embargo, el comprendió que la oferta inicialmente fue planeada por sus habilidades mostradas, pero fue su estatus como hijo de Ned Stark lo que hizo que Lord Yohn Royce sintiera confianza en que él era de fiar.

'Lamentablemente para ellos, no puedo tener otro trabajo que no sea el de ir a buscar esas piedras sello y llevarlas a Valyria. Cuando eso termine, podre pensar bien que hacer. Por fortuna, logró hacerles entender que tenía algo que hacer, por lo que Lord Yohn Royce dijo que la oferta seguirá en pie un par de años más.' Pensó Jon mientras continuaba caminado por las calles de la ciudad de Lys en dirección a su barco.

Mientras Jon caminaba de regreso hacia el barco, Daenerys se encontraba en la habitación que era de Jon. La princesa de la Casa Targaryen se encontraba sentada en una silla, leyendo un libro que había sido un regalo de Jon. El libro había sido comprado en la ciudad de Myr, lugar al cual Jon había ido tras salir de Gulltown. En aquel lugar, Jon y los chicos compraron objetos como encajes, vidrio, ojos myrienses y alfombras de Myr.

'Siempre me lo he preguntado, pero ¿Cómo pueden guardar tantas cosas en la bodega de un barco tan pequeño?' pensó Daenerys con curiosidad, pues había visto que habían cargado varios sacos de mercaderías hacia la bodega del barco. 'Además ¿Cómo es que estos cuartos son tan grades? Digo, el barco es pequeño si se compara con otras grandes naves, pero aun así tiene habitaciones muy grandes, en especial la sala donde Jon duerme.'

Tras aquel pensamiento, Daenerys dejó de leer el libro que tenía en sus manos y se levantó de la mesa. Sus ojos violetas miraron la habitación con un toque de melancolía, pues se sentía un poco mal al hacer que Jon le dé su habitación, forzándolo a dormir en lo que él llamaba la sala de navegación. Mientras sus ojos recorrían el lugar, se llevó una mano al corazón. Esto se debía a que ella se sentía un poco insegura de su futuro, pues sabía que no podía estar con Jon y la tripulación para siempre. Llegaría el día en que tendría que dejar el barco y no sabía a donde ir.

'No tengo a donde volver. Mi hermano está muerto, no tengo dinero, mi único familiar es un anciano en una colonia penal glorificada. No tengo a donde ir.' Pensó Daenerys mientras se sentaba en el borde de la cama. Al sentarse, los ojos de Daenerys vieron un pequeño cofre, el cual era el que contenía los regalos de su casa. Levantándose, caminó hacia él y al abrirlo, tomó a «Darksister» con ambas manos.

"Ufff…" gruñó Daenerys mientras intentaba mantener el equilibrio, pues la espada casi hace que caiga hacia el suelo. Sin embargo, logró mantenerse en pie y apretando su agarre en el mango de la espada, comenzó a mirar un lugar vacío en la habitación. Al encontrar un lugar, la joven Targaryen torpemente tomó una de las posiciones que veía que Jon y el resto de los chicos tomaban cuando entrenaban en la cubierta del barco. Entrecerrando los ojos de manera seria, comenzó a mover torpemente sus brazos, haciendo cortes en diagonal de manera casi caótica. Si bien sus movimientos parecían fluidos, un ojo experto podría ver que ella carecía de fuerza en los cortes ascendentes. Además, su juego de pies no era el mejor, por lo que mientras movía la espada, terminó tropezando y cayendo hacia el suelo. Al ver esto y al darse cuenta de que no podría evitar el golpe, Daenerys cerró los ojos, esperando el impacto. Sin embargo, para la gran sorpresa de la hija del rey loco, ella nunca llegó a caer al suelo. Lo que la llevó a abrir lentamente sus ojos y para su sorpresa y vergüenza, ella se encontraba en los brazos de Jon, quien había vuelto al barco y la había atrapado antes de que caiga.

"Asi que esto es lo que haces cuando te quedas sola en el barco. Parece interesante…" dijo Jon con una sonrisa de diversión pintada en su rostro. Tras aquellas palabras, Jon movió suavemente el cuerpo de Daenerys y la ayudó a ponerse de pie.

Cuando Daenerys estuvo de pie, miró a Jon y luego desvió el rostro, ya que estaba muy avergonzada. "¿Cuánto has visto?"

"Te vi desde el inicio." Respondió Jon mientras se acercaba a una mesa y se sentaba en una silla. Cuando estuvo sentado, miró a la joven y le preguntó. "¿Por qué has estado moviendo así la espada? ¿Quieres aprender a usarla?"

Daenerys miró a Jon y desviando nuevamente el rostro, asintió. Aquella respuesta provocó un ligero asombró en el rostro de Jon, quien volvió a levantarse y acercándose a ella, tomó a «Darksister» de sus manos y mirándola a los ojos, le preguntó por qué quería aprender a usar una espada.

La joven Targaryen no respondió por unos pocos segundos, pero al final decidió contarle a Jon la razón por la que quería aprender a usar un arma. La respuesta era que ella no sabía qué hacer con su futuro, ya que no era parte de su tripulación y tampoco podía aportar nada en la nave, ya que no sabía nada de navegación, a la par que no sabía nada de comercio, por lo que quería saber usar un arma, para ver si así podía ganarse la vida como mercenaria o algo así.

La respuesta de Daenerys hizo que Jon se diera cuenta de que ella también había pensado en su propio futuro. Por lo que, mirándola, estuvo pensado en que hacer. Al final decidió darle a ella la opción a elegir qué hacer con su destino.

"Daenerys…" dijo Jon, llamando la atención de la mencionada, la cual había estado pensativa desde que dijo su repuesta. "Tengo algunas opciones para ti. La primera es que te quedes en alguna ciudad libre, yo te dejare una casa y dinero para tus gastos durante un año. Lo segundo es que te quedes con nosotros y seas parte de la tripulación, para ello te entrenare para que aprendas a usar tu espada y Sam te entrenara para que sepas las reglas del comercio en los puertos. O si tienes alguna otra idea, me la dices."

Las posibles opciones de futuro que le estaba brindando Jon confundieron a Daenerys, la cual no sabía cuál de las opciones tomar. Sin saber que hacer, decidió pedirle a Jon un poco de tiempo, al menos hasta un dia antes de que se fueran de la ciudad. Aquella respuesta y petición fue algo a lo que Jon estuvo de acuerdo, ya que lo veía como algo razonable.

La noche ya había caído, pintando de color negro el cielo, permitiendo que sea iluminado por las estrellas y la luna. Mientras la marea estaba alta, el «StarWolf» seguia anclado al puerto de Lys, moviéndose suavemente con cada ola que pasaba.

En medio de la habitación que era el comedor se estaba llevando una reunión, la cual consistía en el grupo de Jon con Daenerys, la cual estaba lista para dar su respuesta a la que sería su decisión para su vida futura.

"Asi que, ¿Has decidido que hacer, Daenerys?" preguntó Jon mientras miraba a Daenerys, la cual estaba mirando a todos los presentes.

La joven miró a Jon a los ojos y asintió. Ella había estado meditando durante todo el dia que había tenido desde la proposición de Jon. Hizo que su mente estudiara todo los posibles pros y contras de cada una de las opciones que Jon le estaba dando.

'Mi cabello puede ser negro ahora, pero con el tiempo volverá a ser plateado y cuando lo haga, me volverán a perseguir… No, lo mejor es que tome esa opción, es la que me mantendrá con vida más tiempo.' Pensó Daenerys mientras miraba a Jon y al resto de los chicos. Tras seguir en silencio unos minutos, decidió dar su respuesta. "Si, he decidido."

"Bien, entonces… ¿Qué has decidido?"

"Yo… yo quiero convertirme en una miembro de tu tripulación."

La respuesta de Daenerys provocó que Jon soltara un suspiro mientras que sus amigos miraban con una sonrisa a la joven.

"¡Bien! ¡Al fin no seremos solo hombres en este barco!" gritó Pyp mientras se levantaba de su silla completamente eufórico.

"Si, al fin tendremos a alguien que tenga la delicadeza para las cosas que nosotros no podemos." dijo Edd con una sonrisa en el rostro.

"Si, al fin alguien podrá decirle a Jon algunas cosas sin la amenaza de que te lance por la borda." Dijo Grenn con una sonrisa, recordando que su amigo se volvía un blandengue cuando se trataba de la joven Targaryen.

Al escuchar las palabras de su amigo, Jon tuvo la decencia de sonrojarse, pues era verdad. Él no sabía por qué, pero era casi incapaz de decirle que no a Daenerys. Era casi como si una fuerza invisible lo mantuviese cerca de ella o algo así.

'Si la fuerza que me mantiene junto a esta descendiente de los Valyrios es lo que creo que es, entonces, no creo que pueda odiarla del todo.' Pensó Jon mientras miraba como el resto de los chicos saludaban y felicitaban a Daenerys por su adición a la tripulación. Al ver esto, el decidió que tendría que contarle todo. Por lo que, sin pensarlo dos veces, se levantó de su silla y acercándose a ella, habló. "Parece que tu decisión es definitiva, por lo que tendré que hablar contigo sobre cuáles serán tus funciones en el barco y cuando estemos fuera de este."

Daenerys miró a Jon y asintió, esperando que no le toquen funciones muy difíciles, ya que no tenía la fuerza física para ello.

"Tus tareas en el barco por ahora serán las de ayudar con la limpieza durante la mañana, después del almuerzo te entrenare para que al menos puedas defenderte con esa espada que tienes. Finalmente, tras la cena, estudiaras con Sam para que aprendas sobre el comercio y sobre algunas cosas más, ya que tu principal labor, la cual también es compartida con el resto de la tripulación, la de ser una comerciante." Dijo Jon, viendo que Daenerys lo miraba con atención, dando un asentimiento al final. "Finalmente, ya que te has unido de manera casi formal a esta tripulación, es momento de que te diga la verdad de la razón de este viaje."

Las palabras de Jon provocaron que Daenerys lo mirara con preocupación. Sin embargo, antes de que diga algo, una persona se le adelantó.

"Jon, ¿Estás seguro?" preguntó Grenn, mirando a su amigo con preocupación, pues no esperaba que estuviese dispuesto a contarle a Daenerys sobre la magia tan rápido.

"La verdad es que no, pero tarde o temprano lo descubrirá. Por lo que, lo mejor es que se entere ahora." Respondió Jon, dejando de ver a la joven Targaryen y comenzado a ver a su amigo.

"Está bien, pero creo que lo mejor es que traigamos un poco de vino, ya que esto será una gran sorpresa para ella." dijo Sam, quien se levantó y se acercó a unos toneles de Albor gold y llenó seis copas. Volviendo a donde estaban todos, les entregó una copa a todos los presentes.

Daenerys tomó un poco de la copa que recibió de Sam y sus ojos se abrieron al probar el vino, pues este era dulce, pero no lo suficiente como para ser empalagoso. Mirando su copa, vio que el contenido era de color rojo oscuro.

"¿Qué vino es este?" preguntó Daenerys mientras miraba a los chicos.

"Es «Albor Gold», un vino muy caro que se produce en el Arbor, una isla en el Reach, la cual es uno de los principales productores de vinos de Westeros." Respondió Sam, mientras bebía un sorbo de su vino.

"Increíble… un vino de Westeros…" dijo Daenerys mientras miraba el vino como algo que debía de haber probado durante varias veces en su vida.

"No te preocupes por el vino, bebe con gusto." Dijo Jon, llamando la atención de la joven. "Compramos varias barricas para el viaje, por lo que hay bastante."

"Ya veo…" dijo Daenerys para luego beber otro trago de su vino. Tras beberlo, sintió que su cuerpo se entumecía ligeramente, lo que la llevó a verse los dedos de la mano. Ella intentó moverlos un poco y se dio cuenta de que se movían un poco más lento de lo normal.

"Parece que el vino ya está haciendo efecto." Dijo Jon, mirando a Daenerys, la cual tras dejar de ver sus dedos, miró a Jon y terminó por asentir torpemente. "Asi que, comenzare a contarte todo."

The Wall 297 AC

El fuego de la hoguera chisporroteaba cada cierto tiempo, enviando pequeñas chispas hacia el alrededor del fogón donde estaba ardiendo un buen fuego. Aquel fuego calentaba la habitación personal del Lord Commander, Jeor Mormont. El viejo Oso estaba sentado, mirando un poco de su correspondencia, la cual no traía ninguna noticia nueva.

"Parece que todo sigue igual…" suspiró el viejo Oso mientras se apoyaba en su silla. "Muchos de los señores del sur han negado él envió de provisiones al muro. Solo las casas del norte nos han respondido con una aceptación, pero han mencionado que sus envíos demorarían, ya que quieren esperar a que sus graneros estén llenos para el invierno."

Tras aquellas palabras, el viejo Mormont se levantó y se preparó para ir a ver cómo iba el entrenamiento de sus nuevos hermanos. Aquellos reclutas estaban siendo entrenados por Ser Mallador Locke y Ser Jaremy Rykker, quienes actuaban como temporales maestros de armas mientras que Ser Alliser Thorne viajaba a King´s Landing para llevar la petición de la orden para el Rey. Sin embargo, cuando dio unos tres pasos, la puerta de su habitación se abrió, permitiendo ver a alguien que esperaba ver en un par de días más.

"Benjen." Dijo el Lord Commander con ligera sorpresa. "No esperaba que llegaras hasta dentro de unos pocos días."

El hermano menor del Lord de Winterfell miró a su señor y sonrió, algo extraño, pues no solía sonreír mucho antes, pero era algo de esperar, pues había visto a toda la familia que le quedaba viva recientemente. "Si, Lord Commander, yo también esperaba llegar dentro de unos días, pero para mi sorpresa, el viaje de regreso fue más corto de los esperado."

"Sí, eso veo. Espero que me traigas buenas noticias."

La respuesta de Benjen para las palabras del líder de la Night´s Watch fue una sonrisa, tras la cual caminó hasta una silla y se sentó, siendo seguido por su superior, el cual se sentó frente a él.

"Entonces, ¿Qué noticias traes?" preguntó Jeor.

"Mi hermano ha aceptado la oferta que le enviaste."

Una sonrisa se hizo presente en el rostro de Jeor al escuchar aquello. Sentándose de manera más relajada, el viejo oso habló. "Si, esperaba que lo hiciera. Después de todo, es una oferta más que generosa."

"De eso no cabe duda. De hecho, cuando mi hermano se enteró, su quijada casi se le cae." Comentó Benjen con una sonrisa de diversión en su rostro.

"¿Enserio?"

"Si, fue divertido, pero también fue divertido ver la reacción de Robb." Dijo Benjen para comenzar a contar lo que había pasado en la conversación que tuvo con Ned tras el desayuno del dia siguiente.

Flashback

El ambiente en el solar de Ned Stark era tranquilo, permitiendo que los cinco individuos que estaban allí pudiesen conversar con tranquilidad. Las personas reunidas eran: Eddard Stark, Robb Stark, Benjen Stark, el Maestre Luwin y Ser Rodrik Cassel.

"Entonces, Ned. ¿Qué has decidido?" preguntó Benjen, el cual estaba sentado frente a su hermano.

La primera respuesta de Ned para la pregunta de su hermano fue la de soltar un suspiro, para luego asentir y comenzar a hablar. "Si, luego de una buena charla con el maestre Luwin he tomado una decisión."

"Ya veo, ¿Cuál es?"

"Antes de que te la diga, quiero que me digas… ¿Por qué el Viejo Oso está haciendo esto, Benjen?"

La respuesta inicial de Benjen para la pregunta de su hermano, fue soltar un suspiro y luego de pensar un poco, al fin le respondió de manera verbal. "La verdad, Ned. Es que necesitamos mucho financiamiento para restaurar a la guardia a algo meramente aceptable y que pueda volver a llamar a hombres libres, caballeros y Lores para que se unan y ya no solo criminales."

"Ya veo." Dijo el Maestre Luwin al escuchar las palabras de Benjen. El viejo maestre había estado hablando previamente con Lord Stark y mentiría si no se sintió asombrado cuando escuchó la propuesta que le daba el Lord Commander. Aquella propuesta lo había hecho pasar la noche en vela, buscando cualquier precedente para aquello, para saber si alguna vez la guardia había devuelto algún territorio al reino del norte, pero no había hallado nada. Había buscado en todos los libros en los que tenía mención alguna sobre devolución de tierras, pero no había hallado nada. Aquello le había preocupado y le había llevado a su señor esas preocupaciones y ahora era el momento en que debía de transmitir esas preocupaciones al hermano de su señor. "Lord Benjen, ¿Sabe usted si habrá algún problema con los hermanos negros cuando se selle el pacto?"

Benjen miró al maestre y tras llevarse la mano al mentón, estuvo rememorando quienes podrían oponerse al pacto y solo pudo pensar en uno. Sin embargo, ese uno era alguien con un poco de influencia, por lo que traería problemas. Asi que, abriendo la boca, comenzó a hablar. "Solo puedo pensar en uno, Ser Alliser Thorne."

"¿El maestro de armas?" preguntó Ned con el ceño fruncido, pues no le agradaba el caballero, en especial desde que se peleó con su hijo.

"Si, él es muy estricto cuando se trata de la orden. No creo que se lo tome muy bien, en especial cuando se enteré de que es la casa Stark la que se llevara las tierras."

"¿podría causar un motín contra el Viejo Oso?" preguntó Ser Rodrik, mirando a Benjen con preocupación.

"No lo creo. Si bien es cierto que tiene alguna influencia entre algunos de los hermanos de la orden, también es alguien que sigue y respeta las normas. Por lo que, no será problema al final. Podrá enfurruñar unos meses, pero cuando vea la ayuda llegar, entonces, se calmará un poco."

La respuesta de Benjen provocó que los presentes en la habitación asintieran, ya que eso calmaba bastantes sus nervios y preocupaciones.

"Ahora que he calmado un poco sus dudadas, ¿Cuál es la respuesta, hermano?"

Ned miró a su hermano y tras esperar unos segundos, terminó asintiendo, ya que no le veía nada de malo a aquella propuesta.

Al ver que su hermano había aceptado la propuesta, él y los presentes comenzaron a hablar sobre la ayuda que recibiría la Night's Watch de Winterfell como pago por las tierras.

Fin Flashback

"Ya veo… eso es bueno. La cantidad de provisiones nos ayudara mucho. Supongo que podemos atraer nuevos reclutas usando esto como carnada." Dijo el Viejo oso mientras se recostaba en su silla.

"Si. Podemos usar el hecho de que tenemos comida para atraer a varios de los más pobres como reclutas." Dijo Benjen, entendiendo lo que quería decir su Lord Commander.

"¿Y a quien ha planeado colocar como Lord de esas tierras?" preguntó Jeor con curiosidad, pues él había tenido a alguien en mente para esto.

"Eso fue algo gracioso." Respondió Benjen con una sonrisa.

"¿En serio? ¿Por qué razón?"

"Ned había planeado darles algunas tierras a sus hijos menores, pues como ya sabes el Norte es muy vasto y como esta escasamente poblado, hay grandes porciones de tierra para entregar. Ahora, que el norte recibiría el New Gift, bueno, el necesita colocar un buen señor allí. En un principio señaló que podría colocar a Brandon allí, pero luego Robb mencionó que lo mejor sería que le entregue esas tierras a alguien que este probado en la batalla. Aquella respuesta provocó que Ser Rodrik y el Maestre Luwin pensasen en algún buen candidato, pero al final no lograron llegar a uno. Y fue allí donde Robb mencionó que se le podría dar ese territorio a Jon, para que se asiente y comience una rama cadete de los Stark en el territorio."

El viejo Oso miró a Benjen tras esas palabras, unos segundos después soltó una pequeña risita, ya que ese había sido su plan desde un principio. Él había estado dispuesto a darle esas tierras a los Stark para que las volvieran a desarrollar, pero dentro de sí, había dado esas tierras para que el joven Jon se asiente allí.

'Tenerlo allí a él y a sus descendientes será lo mejor. No solo porque es hábil con las armas, sino también porque tiene magia. Si bien la magia no es de fiar, tener a alguien tan fuerte y que tiene contactos con Essos sería la mejor manera de que la orden reciba ayuda de manera rápida cuando sea necesario. A la par, que él sirve como una contención por si el muro cae.' Pensó el Viejo Oso mientras tomaba un sorbo de su taza de cerveza. Después de que aquella buena cerveza bajara por su garganta a su estómago, Jeor miró a Benjen y le hizo una pregunta. "¿Cómo reaccionaron a esto?"

"Las reacciones fueron diferentes. Ned se quedó de piedra unos segundos, pero luego pareció pensarlo. El maestre Luwin y Ser Rodrik pusieron una cara de preocupación, pero al final dijeron que respetarían la decisión de su señor."

"Entiendo. Supongo que tras aquello comenzaron a charlar sobre lo que se haría con las tierras hasta entonces, ¿verdad?"

"Si. El maestre Luwin dijo que cuando esas tierras regresen al dominio de los Stark, lo mejor sería dar tierra a familiares de algunos vasallos, para de esa manera fortalecer su lealtad con la casa Stark. Aquella sugerencia fue apoyada por Ser Rodrik, el cual dijo que sería una buena idea, ya que podría permitir cerrar varias heridas que no han cerrado desde la Rebelión de Robert."

La mención de viejas heridas hizo que el viejo Oso recordase que la casa Stark tenía una relación fría con algunas casas, siendo estas los Ryswell, Lady Dustin y Lord Bolton. La sola idea de pensar en Roose Bolton hizo que el viejo oso se estremeciera. Nunca confiaría del todo en un Bolton, en especial en el actual, ya que la forma en que se movía y hablaba le causaba escalofríos.

"¿Quiénes fueron los mencionados para recibir tierras en el New Gift?"

La pregunta del viejo Oso hizo que Benjen se llevara una mano a mentón y recordase a quienes se mencionó. Tras recordar unos segundos, comenzó a mencionarlos. "Algunos de los mencionados fueron: Ser Marlon Manderly, Ser Wendel Manderly, Lord Robert Glover, un joven Dustin, Rickard Ryswell y otros más."

"Todos buenos hombres por lo que veo. Pero ¿Seguirán a Jon Snow si este se volviera Lord de esas tierras?"

"No lo sabemos. Pero aún no sabemos si él será el elegido. Solo el tiempo lo dirá y para que la devolución de estas tierras se lleve a cabo serán como dos años más de conversaciones y negociaciones. Además, hay que esperar la respuesta del rey para saber su opinión en este asunto."

"Si, eso es lo más molesto." Dijo El Viejo Oso mientras se levantaba y miraba su Primer Ranger. "¿Cuándo bajaras?"

"En un par de semanas, hay algunas cosas que preparar antes de viajar." Dijo Benjen mientras se levantaba.

"Bien. Anda y prepara tus cosas. Ya en la noche tendremos una reunión con el Maestre para informarle sobre lo que ocurre y que nos de su consejo."

Benjen asintió y tras ello salió de la sala, siendo seguido por Kenneth, el cual había estado afuera de la habitación, haciendo de guardia.

El viejo oso miró de manera analítica a Kenneth, pues este tenía una sonrisa sarcástica en el rostro cuando la puerta se abrió, casi como si supiera de lo que hablaron.

'No, es imposible que él sepa de esto, después de todo, aun es el máximo secreto, solamente conocido por el Maestre Aemon, yo y Benjen Stark… Sin embargo, esa sonrisa me causa preocupación.' Pensó el viejo oso, solo para desestimar sus preocupaciones, pues Kenneth también era un hermano negro muy leal a la guardia. 'Tal vez solo recordó algo divertido del viaje… si eso tiene que ser.'

Tras aquellos pensamientos, el viejo oso volvió a hacer sus labores.

Iron Islands 297 AC

Las Iron Islands, eran un grupo de más de treinta islas, siendo siete las principales. Estas islas eran el hogar de un pueblo llamado los hijos del hierro. Los hijos del hierro son personas duras, marineros intrépidos, pero, sobre todo, eran personas que vivían del pillaje y el saqueo. Si bien por ley ellos no podían hacer eso en las costas de Westeros, solían haber algunos "descarriados" que atacaban aldeas pesqueras de manera rápida y brutal. Aunque, desde la conquista de Aegon, han saqueado de preferencia tierras fuera de la jurisdicción del trono de Westeros.

La capital de estas islas es Pyke, una isla con un castillo homónimo, en el cual vivía la familia Greyjoy, la familia gobernante de estas islas. Hace un tiempo los Greyjoy habían decidido revelarse contra el trono, tratando de obtener la independencia. Sin embargo, para su mala suerte, no lograron hacerlo, pues fueron aplastados por el poder combinado del North, Westerland y otro más. Tras aquella rebelión, el ultimo hijo del Lord de la Casa Greyjoy, el cual se llamaba Theon, terminó siendo tomado como rehén por la corona, para de esa manera prevenir posibles futuras rebeliones.

Actualmente, en medio del camino que une Lordsport con Pyke, se podía ver a Esgred cabalgando sobre un caballo de color marrón oscuro. El paso del caballo era tranquilo, pues la joven no tenía ninguna prisa por llegar a su casa. Mientras cabalgaba, la joven iba pensado en el joven con el que se acostó en Pentos.

'Era bueno, muy bueno…. Debí de haberlo tomado como amante y traérmelo a las islas. No creo que mi padre se enoje, ya que sería el equivalente a una esposa de Sal.' Pensó Esgred mientras mantenía un firme agarre en las riendas de su caballo. 'Es una lástima que se hubiese ido tras esa noche. Pero bueno, si el Dios ahogado quiere, terminaré por encontrarlo y cuando lo haga, lo encadenare y lo llevare a rastras a mi barco para luego traerlo a Pyke.'

Tras aquellos pensamientos, una sonrisa algo oscura se hizo presente en el rostro de Esgred, la cual comenzó a pensar en lo que haría con aquel joven una vez que lo tuviese encadenado. Aquel pensamiento, provocó que ella sintiese un hormigueo en su entrepierna, el cual provocó que volviese a la realidad.

"Parece que tendré que buscar con quien rascar esta picazón." Se dijo Esgred, la cual detuvo a su caballo cuando pasó por una loma. Cuando estuvo en la cima de la loma, pudo ver el castillo de Pyke en toda su gloria. El hogar ancestral de la Casa Greyjoy era un conglomerado de torres, las cuales estaban sobre tres islas áridas y docenas de pequeños montículos de roca. Todo el castillo estaba rodeado de agua, siendo unido al resto de la isla por un puente de piedra, el cual era el único de este material, pues el resto de las torres estaban unidas por puentes de cuerda, los cuales oscilaban de un lado a otro por los fuertes vientos de la zona.

Al terminar de ver el castillo, Esgred desvío su mirada hacia la base de la loma y para su sorpresa, vio a una persona cabalgando hacia ella, no, esa persona estaba cabalgando hacia Lordsport. Al ver aquello, ella esperó hasta que esa persona estuvo más cerca, lo que le permitió que pudiese ver quien era.

La persona que cabalgaba el caballo tenía la piel pálida y podría considerársele una persona atractiva. Su cabello era negro y tenía una barba oscura. Llevaba un parche sobre su ojo izquierdo, pero su ojo derecho, el cual era el único visible, era de un color tan azul como el cielo de verano. El nombre de este hombre era Euron Greyjoy, el hermano menor del Lord de la isla, a la vez que el tío de Esgred, cuya verdadera identidad era la de Asha Greyjoy, la única hija de Lord Balon Greyjoy.

"Oh… que agradable sorpresa." Dijo Euron viendo a Asha con una fingida alegría y sorpresa. "No pensé que vería a mi única sobrina por aquí. ¿Qué tal estuvo tu viajecito, sobrina?"

"Como los otros viajes, tío." Respondió de manera seca y rápida Asha mientras no apartaba la mirada de su tío.

"Si eso puedo ver."

Tras aquellas palabras, Asha vio que su tío estaba vestido con su armadura, lo que indicaba que zarparía dentro de poco.

"Parece que zarparas pronto, tío." Dijo Asha, señalando lo obvio.

"Asi es, querida sobrina." Dijo Euron con una sonrisa, la cual se amplió antes de continuar hablando. "Pero mi viaje esta vez es más largo de lo esperado. Me temo que no nos volveremos a ver hasta que tu padre muera."

Las palabras de su tío provocaron que Asha sintiera curiosidad.

'¿Qué ha sucedido para que el tío Euron diga algo como esto?' pensó con preocupación Asha.

"Bueno, me temo que, si me quedo más tiempo por aquí, mi hermano podría enviarme a las mazmorras. Asi que, me voy. Adiós, sobrina."

Tras aquellas palabras, la cuales siempre estuvieron acompañadas por una sonrisa, el tío de Asha se fue del lugar, espoleando a su caballo para llegar a su barco lo más pronto posible.

Mientras su tío cabalgaba hacia Lordsport, Asha miró hacia el castillo y sin pensarlo dos veces, espoleó a su caballo y se dirigió rápidamente hacia allá, para descubrir que había pasado. Mientras cabalgaba, la hija del Kraken no sabía que aquellas palabras serían las ultimas que compartiría con su loco tío.