R. O. M. S. O: La Santa Angelical.
Una mujer que desde su nacimiento fue bendecida con un gran propósito y un corazón puro fue, con el tiempo, apagándose lentamente. Se apartó de sus propias creencias y de aquellos seres que una vez la apoyaron, cayendo en la esclavitud y en otras sendas más oscuras y perversas.
Sin embargo, cuando todo parecía perdido, cuando incluso su fe parecía haberse extinguido, algo en su interior volvió a despertar. La llama que creía apagada renació una vez más. Aunque el mundo la había olvidado y la fuerza que una vez la sostuvo la había abandonado, ella ya no miraba atrás.
No le importaba el pasado ni el juicio del mundo. Solo deseaba volver a ser quien fue en su origen: la mujer que nació con una luz propia, aquella que en algún momento fue una de las más poderosas de todo el continente de Ahsteria.
Y aunque nadie recordara realmente quién fue, eso dejó de tener importancia para ella.
La misma entidad que una vez le ofreció poder y propósito volvió a extenderle su mano. Sin embargo, esta vez no la recibió con la misma confianza de antes; la trató como algo incierto, como un fragmento del pasado que aún debía ser juzgado. Pero a ella ya no le importaba.
Solo buscaba el perdón… ya fuera para vivir en paz o morir en ella.
En respuesta a su voluntad inquebrantable, el sistema mundial de Ahsteria reconoció su determinación y la recompensó, elevándola nuevamente como una de las entidades más poderosas del mundo. Así, fue designada como la guardiana del equilibrio de Ahsteria, destinada a proteger el orden frente a las fuerzas internas y externas que amenazan su futuro.
Convirtiéndose, finalmente, en la Santa Angelical más poderosa del vasto e inmenso mundo de Ahsteria.