Mechas Carmesí
Sinopsis;
En una metrópolis del siglo XXI donde las agujas de los rascacielos corporativos compiten con los campanarios de una Iglesia modernizada, la membrana que separa nuestra realidad del abismo se está rompiendo. Entre el asfalto, el humo de azufre y las conspiraciones de las multinacionales que lucran con la tragedia, se alza la figura de Verónica Sancta Cruciatus. Para el mundo, ella es solo una monja devota, una presencia pacífica dedicada a la oración, la sanación y la transcripción en la quietud de su convento. Pero bajo los hábitos de tela bendita y esa mirada azul y serena se esconde el secreto más devastador de la ciudad: una bestia sagrada hambrienta de guerra.
Cuando la noche cae y los demonios emergen para devorar los traumas de los inocentes, el velo de Verónica se tiñe de sangre y sus ojos transmutan en un carmesí absoluto. Para ella, la purificación no es un simple deber o un pesado sacrificio litúrgico; es un absoluto y visceral deleite. Verónica disfruta cada milisegundo de la carnicería. Siente una euforia electrizante al aplastar la carne abisal con su fuerza física de escala sísmica, saboreando el pánico de las criaturas que creían ser los depredadores del mundo y terminan convertidas en su presa.
Sin embargo, el verdadero éxtasis no le llega con las hordas menores que caen de un solo golpe. La cumbre de su devoción guerrera ocurre cuando el destino la cruza con las entidades más antiguas y poderosas del averno; aquellos archidemonios capaces de resistir el embate de sus puños y de hacerle frente. Es en esos combates cerrados, donde la muerte le respira en la cara y la batalla se divide en un choque igualado de poder a poder, donde Verónica encuentra su mayor comunión. Lejos de retroceder, la resistencia del enemigo solo enciende una sonrisa feroz en su rostro: la certeza de que, por fin, ha encontrado una ofrenda digna de ser destruida.