El ingeniero de 1875
Anthony es un ingeniero ecuatoriano que acaba de graduarse del MIT con una maestría en automatización industrial. Su futuro es prometedor. Sus conocimientos, revolucionarios. Pero un accidente de bus en Boston trunca su vida a los 28 años.
Antonio es el hijo recién nacido de Vicente Piedrahíta, uno de los hacendados más poderosos de Guayaquil en 1875. Cuando abre los ojos por primera vez, lo hace con la mente de un hombre del siglo XXI.
Atrapado en un cuerpo diminuto, Anthony —ahora Antonio— conserva intactos sus años de estudio en mecatrónica, sus códigos de programación, sus diseños de brazos robóticos y sistemas automatizados. Pero está en un mundo sin electricidad, sin motores, sin industria. Un mundo donde la revolución industrial apenas susurra en Europa y aún no ha cruzado el Atlántico hacia Sudamérica.
Entre velas y carruajes, entre la fiebre amarilla y las guerras civiles, un ingeniero del futuro deberá aprender a caminar de nuevo, a hablar sin revelar demasiado, y a decidir si usará su conocimiento para adelantar la historia… o para protegerse de ella.
Porque en 1875, un niño que sabe demasiado puede ser un milagro… o una amenaza.