Zero-nen no kodoku
En su último año de secundaria, Itsuki conoce a Ayae, una chica con un carisma y una energía poco común que llega a su vida para cambiar algo que él creía inamovible.
Ahora están en la misma escuela.
En el mismo lugar donde Itsuki llevaba tiempo aprendiendo a no complicarse, a no involucrarse demasiado, a no sentir más de lo necesario.
Porque Itsuki no es alguien sencillo cuando se trata de emociones.
Su pasado lo marcó más de lo que admite. Es alguien que piensa demasiado antes de hablar y que prefiere callar antes que arriesgarse a sentir. Alguien que hace lo correcto, incluso cuando eso significa hacerse daño.
Ese es su problema.
Vive bajo un código moral del que no sabe escapar. Siempre prioriza a los demás, siempre reprime lo que quiere y siempre termina perdiendo algo en el proceso.
Y entonces está Ayae.
Alguien con el que se siente el mismo, alguien que llegó para hacerlo sentir seguro y que poco a poco empieza a desordenar todo lo que Itsuki creía tener bajo control.
Pero no es la única.
Porque en su vida ya existe alguien que nunca se ha ido: su mejor amiga. La única constante. La que lo entiende incluso cuando él no dice nada y la que convierte cualquier cambio en algo mucho más complicado.
Y así, lo que parecía simple deja de serlo.
No son solo decisiones. Son miradas a destiempo, palabras que nunca se dicen, personas que llegan sin avisar y que, aun así, se vuelven imposibles de ignorar.
Itsuki intenta hacer lo correcto. De verdad lo intenta... pero cuanto más se aferra a lo que cree justo más se pierde a sí mismo.