El principio de Daniela Rinartti
A cada segundo que pasa, voy descontando los minutos que quedan hasta que suene el despertador y sé que cuando eso ocurra y el cansancio no me deje poner los pies en el suelo, me acordaré de este momento y desearé no haberme quedado desvelado, pensando en tonterías.
Pero supongo que será mañana un lunes especial, esto no me importará. Porque tendré más motivos para levantarme que para quedarme perezoso entre las sábanas. Porque mañana, cuando despierte, por fin se habrá llenado ese rincón de mi mente, que he mantenido reservado durante tanto tiempo. Ese hueco tan cercano al lugar donde se segrega la alegría, la ilusión y la sensación de plenitud.
Pero todavía queda un obstáculo, aún me queda lo más complicado: lograr no llorar al poder verte aunque sea en un jarrón, se que está tus esencias más bellas.