El Comercisnte del Hueco
Para Mateo, un paisa de pura cepa, no hay negocio imposible ni cliente difícil.
Su vida transcurre entre los ruidosos pasillos de El Hueco en Medellín y los colosales mercados de Guangzhou, importando desde tecnología de punta hasta el coroto más impensable. Sin embargo, su legendaria "malicia indígena" se queda corta cuando, buscando un lote de mercancía barata, termina comprando por error un cargamento de Joss paper (dinero de los espíritus) real, bendecido por la peligrosa y milenaria mafia de la Dinastía de las Sombras.
El verdadero chicharrón empieza cuando Mateo, sin saberlo, usa uno de esos billetes sagrados para prender un cigarrillo. Con ese simple chispazo, abre un portal interdimensional y le «tumba» un negocio multimillonario a la implacable burocracia del Diyu (el inframundo chino).
De la noche a la mañana, Mateo pasa de esquivar a las autoridades aduaneras a huir de cobradores de deudas sobrenaturales: imponentes criaturas con cabeza de buey y cara de caballo que, para colmo de males, visten trajes de diseñador y patrullan los rascacielos de Shanghái.
Para salvar el pellejo, mantener el negocio a flote y no terminar pagando con su alma, Mateo tendrá que aplicar la máxima ley del arriero: si no puedes pagar la deuda, refinánciala. Aliado a regañadientes con una Huli jing (una zorra de nueve colas) que está mortalmente aburrida de la eternidad, este comerciante paisa montará la red de contrabando más ambiciosa de la historia: una ruta de importación y exportación entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
¿Podrá la labia de un paisa convencer a los demonios más antiguos del folclore oriental? En este juego de sangre, oro y burocracia mística, Mateo demostrará que al mismísimo Diablo —sea occidental o chino— se le puede tumbar el negocio con una buena dosis de berraquera.