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362 Confesiones sinceras.

Jeremy llego a su departamento, estaba cansado pero tenía el corazón roto, se enojo tanto que cuando entro, tomo una estatua de mármol romana, que tenia en la entrada la aventó de la rabia haciendo que se hiciera pedazos contra la pared, sus sentimos salieron de nuevo comenzó a llorar de lo patetico que se sentía, Elisa era y siempre seria su dolor de muelas sus logros y decepciones, aun la amaba tanto que odiaba a Lu Xing por que él si había dormido con ella, el siempre se esforzo por respetarla, incluso la cuido mejor que nadie, considerada a Lee como su amigo y sabia que jamás haría algo para lastimarlo incluso si Elisa se lo pidiera, pero ella hoy había decidido quedarse con ese maldito y él no podría aceptarlo jamás. Tomo su botella de wisky lujosa que aun estaba hasta la mitad, y comenzó a beber como si fuera agua, se fue asu sala de entrenamiento y comenzó a descargar su irá en su saco de box, como no estaba usando guantes ni protección se estaba lastimando las manos y el dolor le recordaba cuanto le dolía su corazón, de tan ebrio y cansado que llego a estar, se tiro al piso y lloro amargamente, hasta quedarse dormido.

Lee miraba a Elisa, su expresión era de decepción y tristeza la comprendía por que Jeremy era su amigo quizás el mejor.

También el se sentía extraño con sentimientos encontrados le daba gracias a Dios que Jeremy no lo golpeara.

_Me iré mi amor, te veo en dos días quieres? dijo Elisa.

_Si es mejor, no quiero que Jeremy venga a golpearme la ultima vez que peliamos me dejo con una costilla rota y unos buenos días en el hospital, debo admitir que el es una verdadera vestía peleando, claro el también se fue con el hombro dislocado y unos buenos golpes, la cicatriz de su mano se la hice yo.

_Ustedes y sus salvajismos como siempre, me iré cuidate y portante bien no quiero más sorpresas de mujeres aquí... No salgas mejor pide comida a domicilió yo también haré lo mismo, pediré un taxi.

_Como usted diga mi señora, avisame cuando llegues mi amor. Lee la abrazo se besaron y Elisa se fue. Ella tomo un taxi, pero la dirección que dio no era su casa era otra.

Lee se tiro acostado en el sillón grande encendió la TV. y miró los vídeos donde él salia con una chica rubia en una playa.

_Vaya lo estas haciendo muy bien Lu.

Luego el vídeo donde Elisa y Onmali estaban besándose en la piscina, eso lo molesto un poco, pero sabia que ella no pasaría de ahí.

Se quedo pensando en Jeremy, hace años en una misión a la que fueron juntos Lee tuvo el valor de preguntarle, si aun estaba enamorado de Elisa, Jeremy se lo negó totalmente, y Lee le creyó. Pero está noche se dio cuenta de que aun seguía enganchado con ella. No le gustaba la idea de eso pero... Tampoco podía negar que era el único que jamás había intentado tocarla menos seducirla, confiaba en el con los ojos cerrados, además él y Elisa habían trabajado juntos y jamás vio algo inusual o fuera de orden, la había protegido y sabia que ahora más que nunca tenía que cuidarla mejor. 30 minutos después Elisa llego a una zona de edificios no tan lujosos pero estaban bien arreglados el guardia le pidió su identificación, no era la primera vez que venia le dio un código y la dejo pasar. Ya le había mandado un mensaje a Lee en el camino, para que no le llamará. Ella llego a la puerta y dio un dígito de 5 números, entro al departamento. 656.

_Vaya no lo cambias por nada... se dijo ella misma. Cuando entro miró la estatua destrozada y sabia que en el estante de las botellas faltaba una de Wisky.

Camino hacia otra habitación y no había nadie, donde está se preguntaba ella.

Conocía bien la casa, ella misma la había remodelado con él, los colores los muebles todo, nunca le dijo a Lee que cuando el se fue una semana lejos para negocios ella se quedo con Jeremy remodelando su departamento pero a pesar de los años seguía igual.

Llegó a una puerta de cristal oscuro la abrio, y ahí estaba, lo miró tirado en el suelo como un vagabundo.

Ella se acercó acarició su cabello y lo hablo.

_Jeremy... despierta, no seas patetito vamos a la cama. Ella se había agachado para hablarlo.

El abrió los ojos, la miro y sonrió.

_Rayos ya estoy alucinando, incluso eres hermosa en mis sueños.

Elisa se comenzó a reír.

_ Jaja, Idiota...soy hermosa como sea, vamos no puedes dormir aquí te enfermeras por lo frío de la madera y también te dolerá todo el cuerpo cuando despiertes, y tu resaca ni se diga mañana querrás morir.

Ella se se puso de pie, y el se sentó la jalo del brazo y se miraron Jeremy ncomenzo a llorar como un niño y la abrazo de la cintura, Elisa se quedo paralizada jamás le habia ocurrido eso, Jeremy comenzó hablar y sollozar.

_Eli, Eli, por qué él? acaso es por que se parece a Lee? acaso es que él y tu tiene algo? no me hagas esto, prefiero verte con otro hombre pero jamás con el, no te merece, nadie de ellos te merece.

Elisa acariciaba su cabello realmente Jeremy estaba muy triste, sentimental y decepcionado.

_Juramelo Eli, que no dormiste con él, que entre él y tu no hay nada, que sólo fuiste por que te sentías sola y querías hablar juramelo!! dime la verdad, si es así quedate mejor conmigo.

Elisa se agacho lo miro limpio sus lágrimas, y le dijo.

_No dormí con él, jamas volvería a pasar... Vamos levantate tienes que cambiarte y curar tus heridas solo un loco como tu le pega al saco de esa manera.

_Me estas diciendo la verdad? no paso nada?

_No paso nada, si? vamos... Lo llevó a bañarse lo dejo que se cambiara de ropa y aun seguía mareado y ebrio, le curo las heridas de las manos, mientras el la miraba hacer eso su corazón se tranquilizaba. Ella le sonrió y le dijo.

_Que piensas hacer con migo?

_No sé, no lo sé, yo estoy ebrio mañana y no recordaré nada.

_Solo tu, que estas loco puedes beber hasta enbriagarte, cuando sabes que no tienes buen dominio con el alcohol y si mañana no recuerdas nada si es así... Elisa hizo aun lado las cosas de curación ya había acabado, se acerco a Jeremy ya muy cerca de su boda le dijo. _besame...

Jeremy se sentía nervioso y tensó, no queria hacerlo aun ebrio podía controlarse pero ella era su peor debilidad, uso todas sus fuerzas las pocas que le quedan y la pequeña cordura y dijo.

_No, no está bien, la empujo suavemente y recostó su cabeza en las piernas de ella...

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