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172 Quedarme

--- Sasha ---

Sentí algo pesado en mi abdomen, intenté quitarlo pero no sé movía por más que lo empujara, no tuve otra opción más que abrir los ojos para ver qué cosa me impedía continuar durmiendo, levanté la cabeza y vi que un brazo se aferraba a mi cintura, "¿Qué?" talle mis ojos y mire a mi alrededor hasta recordar que no estaba ni en mi casa ni en la de Ashley, me quedé quieta al sentir como el brazo se movía para acercarme más a aquel hermoso hombre que dormía a mi lado sin saber que me estaba provocando un paro cardíaco.

Miré hacía la ventana y observé que la luna aún brillaba con intensidad, "Aún es de noche" pensé mientras me recostaba del lado para observar a Louis de cerca, después de todo está oportunidad no se les daba a todas.

"¿Cómo es que tiene una piel tan perfecta? ¿Porque es tan lindo incluso cuando solo está durmiendo?" me hice miles de preguntas que solo me llevaban a una respuesta "Los dioses le amaron más que a todos y le dieron de todo a él", suspiré decepcionada de mi mala suerte en la repartición de dones.

- Louis.- Susurré levemente para decirle que me soltará que no me iría a ningún lado pero me sorprendí cuando él se removió en la cama frunciendo el entrecejo cómo si estuviera siendo molestado, no quería despertarlo así que mis intentos de respirar adecuadamente se fueron al desagüe. Pasaron un par de minutos pero el seguía teniendo la misma expresión, me acerque más a él, era como si estuviese teniendo un mal sueño, en ese instante recordé la voz tenebrosa que me hablaba en mis sueños, no quería que él soñara con cosas feas como yo.

Mi primer reacción para calmarle fue acariciar lentamente su cabello, pero no funcionó, seguía teniendo la misma expresión de dolor, bajé mi mano para tocar sus mejillas, pero también falló, "¿Y si..?" moví la cabeza para sacarme la idea que se me acababa de cruzar por la mente, volví a observarle, "Está dormido, no se enterará" dudé un poco pero era mi única alternativa para que se tranquilizara.

- No me estoy aprovechando de la situación, así que si recuerdas o escuchas esto no lo malinterpretes porque lo hago para que duermas mejor.- Volví a decir susurrándole, esperé a que hiciera o dijese algo pero no paso así que mi plan prosiguió.

Respiré varias veces para tomar valor, cerré los ojos para concentrarme y aclaré mi garganta para después levantar su cabeza para poner mi brazo bajo ella, me acerque más a él, puse mi barbilla en su nuca y con mi mano libre le di palmaditas en la espalda. Esa era la técnica secreta de mi madre que me hacía todas las noches para que pudiera dormir después de haber tenido una pesadilla, "Fase 1: Lista" aplaudí mentalmente para después centrarme de nuevo en la misión y comenzar la segunda y última fase, pasé un poco de saliva y cerré los ojos para recordar la letra de la canción que amaba mi madre.

La nieve de enero se marcha ya,

cuanto tiempo sola tendré que estar

tu regreso espero ya

con la rosa que dejaste atrás.

Quiero verte llegar ya,

para en tus brazos poder dormir

y a tu lado quedarme así

de mi lado nunca te irás.

Tu regreso espero ya

a mi lado tenerte sí,

y poder abrazarte así,

quiero verte llegar ya.

Canté la canción un par de veces más hasta que me cansé y solo me dediqué a tararearla.

- ¿Te han dicho que tienes una voz hermosa? - Dijo una voz ronca pero atractiva haciendo que me callara por completo, intenté alejarme de él porque le había despertado. -Quedate así.- Dijo tomándome fuertemente en sus brazos para evitar que huyera.

- Perdón por despertarte.- Dije en voz baja mirando fijamente el techo.

- Está bien, después de todo no estaba teniendo un buen sueño... Así que me alegro de poder oírte cantar para mí.- Bostezó mientras tallaba su rostro en mi cuello, sentí su respiración en mi pecho y mis latidos comenzaron a querer delatarme.

- Creo que no soy el único que reacciona así cuando estamos juntos.- Rio un poco colocando su oído en mi corazón, mi rostro está ardiendo de nuevo como si la fiebre hubiera regresado.

- Es tarde debes dormir.- Dije intentando sonar tranquila.

- Debemos dormir los dos.- Levantó la cabeza colocando su nariz en mi mentón, instintivamente busqué su rostro para verle. - Definitivamente tenemos que dormir.- Dijo dándome un beso para volver a ocultar su cabeza en mi cuello.

"¿Cómo es que se puede dormir después de esto?" pensé mientras continuaba dándole palmaditas en la espalda... "Es peligroso si no dormimos ahora", mis orejas comenzaron a calentarse.

- ¿Qué estás pensando? Al paso al que vas terminaremos en un hospital revisando tu pulso cardíaco.- "Me descubrió" entré en estado de alerta tras oírle decir eso.

- No... no estoy pensando en nada.- Tartamudee y él volvió a reír.

- Déjame ver.- Intentó mirarme pero le abracé para que no lo hiciera. -Jajaja... creo que corro peligro, ¿debería cambiarme de la habitación?- Rió en mi pecho aflojando el agarra de su brazo en mi cintura simulando que se marcharía.

- No.- Coloqué una pierna para rodear su cuerpo y evitar que se fuera. -No te vayas.- Mi voz parecía que iba a desaparecer antes de terminar esa frase.

- Entonces me quedaré.- Volvió a abrazarme con fuerza, quité mi pierna para liberarlo. - Me quedaré a tu lado pero es mejor que te duermas porque no sé que podría hacer.- Mi cuerpo se tensó al oír su voz grave, asenti con la cabeza porque mis palabras se habían ido temporalmente al igual que mi mente.

Pasaron unos minutos y ambos seguimos en silencio, la respiración de ambos comenzó a hacerse lenta, por fin estábamos a punto de dormir nuevamente.

- ¿Puedes quedarte a mi lado? - Susurró Louis acurrucadose en mis brazos.

- No sé.- Dije recordando el caos que me acechaba, por su parte él se aferró a mi como si tuviese miedo de que le abandonará. -No sé si podré... pero quiero intentarlo.- Besé su frente y acaricié su nuca hasta que ambos nos dormimos.

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