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9 Memorias Parte II

Se escuchaban unas voces a lo lejos, intenté abrir los ojos pero me sentía muy cansada, ¿que había pasado?¿porqué no escuchaba a mi mamá?¿quienes eran esas personas?, se escuchó como sonó un teléfono, volví a intentar abrir un poco mis ojos y lo logré.

-Si señor, esta todo hecho, pero ella no está cayó al lago y no salió, no se preocupe ya limpiamos todo, no dejamos ninguna huella o rastro, estamos por irnos, pero en el carro no solo iba la señora... si así es.... no sabíamos y..... parece que es familiar de la señora.... ¿que hacemos?..... esta bien, si señor, si.- Dijo un señor alto con lentes, estaba vestido con un traje negro, no parecía confiable, en su cuello tenia un tatuaje de serpiente que se asomaba ligeramente de la camisa, cuando vi que caminó hacia mi cerré los ojos, tocó mi muñeca y rostro, tardó un poco en soltarme.

Minutos después escuché que un motor de carro se encendió y se alejó, abrí lentamente los ojos, vi que ya no estaba el señor, giré a buscar a mi madre pero su asiento estaba vació, su puerta estaba abierta y daba a un acantilado, recordé lo que dijo el señor acerca del lago, estaba asustada y temblaba de miedo, quité mi cinturón de seguridad, cuando iba a moverme sentí un dolor en mi cuello y cabeza, busqué mi celular, llamé a una ambulancia y mandé un mensaje con mi ubicación a la madre de mi amiga Ashley, abrí la puerta del carro y salí con cuidado, caminé por un peñasco que daba hacia el lago, el aire olía a aceite y gasolina, volteé a ver el auto, estaba golpeado y raspado del costado del conductor, no entendía como había pasado todo. Miré hacia el lago y comencé a gritar el nombre de mi madre y a tratar de buscar algún rastro de ella, no veía nada, estaba sola, comencé a llorar. A lo lejos escuché la ambulancia y la policía, pronto llegaron y bajaron para ver como me encontraba, me revisaron y colocaron un collarín, afortunadamente no había sufrido ningún daño, explique lo que recordaba a la policía incluyendo lo de el hombre sospechoso, me dijeron que buscarían a mi madre por el lago y los alrededores, me senté a la orilla del lago intentando visualizar la cabellera y el rostro de mi madre, tal vez ella saldría y caminaría a mi, me abrazaría y todo terminaría, volveríamos a ser como antes y esa pesadilla seria olvidada.

-¡Sasha, hija ¿como estas?!.- Dijo la madre de mi amiga corriendo con Ashley hacia mi, me abrazaron y dijeron que todo estaría bien, comencé a llorar y les conté todo lo sucedido. La policía buscó por todos lados con lanchas y buzos pero no encontraron nada, cuando estaba por anochecer nos mandaron a descansar ellos seguirían buscando, no me quise ir, así que esa noche la pasamos en la camioneta de la mamá de mi amiga, ella nos llevó café caliente y cobijas para cubrirnos del frío.

-Tengan mis niñas, hace frió, aun siguen buscando. Todo estará bien.- Decía mientras tomaba mi mano y daba un beso en la frente.

-Gracias Señora Alice.-Dije mientras le sonreía o eso intentaba, miré por la ventana viendo el lago, pronto me quedé dormida.

Desperté cerca de las 6 de la mañana cuando escuché que los policías corrían y daban ordenes, algo pasaba. Bajamos de la camioneta y fuimos a la orilla del lago, un buzo tenia en su mano el vestido rasgado de mi madre lleno de rastros de sangre, mis lagrimas corrieron por mis mejillas, desde ese momento sabía que mi mamá no volvería a casa.

Miré al lago, sentí como me abrazaban mi amiga y su mamá, algo brillante llamo mi atención me acerqué y vi el anillo de mi madre sobre una piedra que estaba cerca de la orilla del lago, el agua golpeaba la piedra y amenazaba con jalar el anillo hacia el fondo y desaparecerlo, como lo había hecho con mi mamá, corrí y me lancé al lago, escuche gritar a mi amiga, nadé lo mas rápido que pude y tomé el anillo, regresé a la orilla y me tire al suelo. Todos se acercaron a mi confundidos y temerosos de que estuviera alucinando, abrí mi mano y les mostré lo que había rescatado mientras mis lagrimas salían sin control, Ashley me abrazó y dijo que ellas jamás me dejarían, las abracé mientras apretaba lo único que había dejado mi madre.

Durante unos días viví en la casa de mi amiga, pero después decidí que era hora de vivir de nuevo en mi casa y afrontar lo inevitable. Cuando regresé entre en silencio a mi casa, no prendí las luces y fui directo a la cocina por un vaso de agua, escuché ruidos en el cuarto de mi mamá, me asusté, llamé a la policía y me escondí en un armario a un lado de las escaleras, mire en silencio a través de las rendijas del armario, vi bajar al mismo señor con tatuaje del lago, mi piel se erizó y mis piernas temblaron.

-Si señor, no se preocupe, no hay nadie en la casa, todo esta bien, si, de acuerdo con el informe policial la señora Mia murió, su cuerpo no se encontró, ella desapareció, al revisar su casa me di cuenta que tiene fotos con una joven, se parece a ella...podría ser su familiar, por lo que tengo entendido ella no estaba embarazada en ese tiempo... si, es la misma que la acompañaba ese día... ¿que?.. lo que sé de esa señorita es que sobrevivió y esta viviendo con una amiga, no sabe nada de lo sucedido. ¿Que hago con ella?.... esta bien, si, es mejor dejarla en paz, de todos modos no tiene ningún caso eliminarla, no es como si fuera la hija de la señora Mia y del joven amo... mi señor me tengo que ir al parecer llamaron a la policía... si, yo le aviso cualquier cosa.- El señor del tatuaje miró a la ventana y vio las luces de la patrulla acercarse, caminó hacia las escaleras.

Me asusté un poco al verlo acercarse así que por error tiré algo que estaba cerca de mí, el señor paró y camino hacia el armario en el que me encontraba, tras las aberturas de la puerta veía como miraba con ojos inexpresivos la oscuridad, se escucharon voces fuera de mi casa así que él se detuvo y subió las escaleras, al verlo alejarse me puse de cuclillas y abracé mis rodillas, era la cosa mas aterradora que me había pasado, de pronto la puerta se abrió, una luz apuntó a mi cara, la policía había llegado.

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