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155 Desplazada

Caminamos por un sendero que estaba casi oculto entre las malezas del bosque pero afortunadamente me sabía el camino a la perfección lo cuál evitaba que nos perdiéramos.

- ¿A qué lugar me llevas?- Dijo Isabella luchando con las ramas de los árboles.

- Justo a este lugar. - Dije ayudándole a salir del embrollo en el que se había metido, cuando le libere levantó la vista y miró con asombro el paisaje que estaba justo frente a nosotras dos.

- Es hermoso.- Susurró mientras caminaba sin prestarle atención en dónde pisaba, tomé su mano para evitar que se cayera o lastimara, no quería que se hiciera daño por mi falta de cuidado.

- Solía venir aquí de día de campo con mis madre y mis amigos.- Llegamos a la orilla del lago y observamos el agua completamente cristalina y limpia.

- ¿Sólo con ellos? ¿Que hay de tus abuelos o tíos?- Dijo mirándome con curiosidad.

- No los conozco, digamos que mi única familia fue mi madre. Nunca me enteré de la razón por la cuál mi madre no era cercana a ellos, pero eso nunca me importo siempre fui amada por ella y es lo único que me bastaba.- Me senté sobre una piedra y comencé a sacar los aperitivos y bebidas para comer algo antes de regresar a la cabaña para marcharnos a casa.

- Por como hablas de tu mamá parece que fue una maravillosa persona. - Se sentó a mi lado para acompañarme y le comenzó a comer.

- Lo fue, por lo general todos los días estaba ocupada trabajando pero cuando yo quería estar con ella siempre jugaba, me cantaba, cocinaba, hacía todo por mi.- Sonreí del lado tras recordarle jugando conmigo cuando era pequeña.

- Para serte sincera te tengo un poco de envidia.- Hizo una pausa para beber y observar me con una sonrisa melancólica. - Mis padres siempre están ocupados, siempre que salíamos todos como "familia" era para asistir a eventos importantes que involucraban negocios de ellos. Mis abuelos viven lejos y no tienen una buena relación con mis padres así que no vienen, cuando les vemos es porque nosotros vamos hasta ellos casi a escondidas para evitar que mi padre nos regañe.- Agachó la cabeza y jugo con una par de piedras que estaba en el suelo.

- Suena a qué es un poco difícil la situación familiar en la que estás, pero aún así con tantos problemas tienes una cosa más importante que yo no tengo.-

-¿Que cosa? -Levanto la cabeza rápidamente y se acercó a mi para escuchar la respuesta.

- Tienes dos hermanos que te cuidan y están a tu lado.- Tras terminar de decir eso noté que su estado de ánimo mejoraba así que me sentí aliviada al ayudarle.

- Tienes razón, pero son hombres y no me comprenden... Realmente teníamos otra hermana pero ella murió cuando yo estaba pequeña ni siquiera le recuerdo, solo le he visto en fotos que guarda Louis porque mis padres se deshicieron de las que tenían de ella. Es como si quisieran borrarle de sus vidas y pretender que nunca le conocieron.- Su ánimo bajó nuevamente al igual que sus hombros.

- No creo que ellos quieran hacer eso. Hay distintas maneras de enfrentar la perdida de un ser amado, quizás el ver a tu hermana en fotos les causa mucho dolor.- Extendi mi mano y le di un dulce de chocolate que era perfecto para mejorar un mal día.

- No lo sé, incluso puedo decir que desconozco mucho lo que mis padres sienten, ellos nunca se abrieron a nosotros.-

- El expresar tus sentimientos puede ser difícil, pero eso no significa que no los tengas.- Sonreí y seguí comiendo, por otra parte ella asintió un par de veces y se sumergió en sus pensamientos, estaba a punto de buscar otro tema de conversación cuando recibí una llamada de mi amiga.

-Hola Ash- Dije sin más, la hermana de Louis levantó la cabeza al escucharme hablar. - Es mi amiga.- Le Susurré y ella sonrió.

- ¿Dónde estás? - Dijo mi amiga que parecía un detective intentando localizar a un sospechoso.

- Salí de paseo con Isabella, la hermana de Louis.- Evite andar con rodeos y fui directo al grano.

- ¿Ahora me remplazaras? Yo quería salir contigo esta noche a tomar algo.- La voz de Ash sonaba decaída y en mi mente apareció la imagen de ella haciendo un puchero.

- No, nunca te cambiaría Ash.- Dije antes de que comenzará a hacer un berrinche.

- ¿Entonces si vendrás a tomar una copa conmigo?- Suspire al oírle, sabía que las cosas de complicarían si le decía que no, pero temía que la "copa" no fuera solo una y que las cosas no terminarán precisamente bien. Miré a Isabella que parecía estar entretenida escuchando la conversación y se me ocurrió una idea, alejé el teléfono de mi rostro y tapé el microfono.

-¿Quieres ir a beber algo está noche?- Susurré cerca de ella, al oírme sus ojos se iluminaron y con una sonrisa en su rostro dijo que sí sin emitir sonido alguno.

- Está bien.- Le respondí a mi amiga cosa que hizo que soltará un grito de emoción. - Pero... llevaré a Isabella con nosotras para que se conozcan. -

- ¡Me parece perfecto! ¡Será una noche de chicas!- Dijo con felicidad para después colgar sin despedirse.

- ¿Nos vamos?- Le dije a Isabella quien se levantó inmediatamente y me ayudó a recoger las cosas. Estaba feliz de que Ash y ella se conocieran, las tres podíamos hacernos amigas y llevarnos muy bien, después de todo ¿qué podría salir mal esta noche?.

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