Webnovel

111 Consejo Parte III

Miré a mi hermana y fue solo hasta entonces que me di cuenta de que ella había cambiado bastante, hace unos años era la típica adolescente engreída que se creía superior a todos, pero por fortuna se había dado cuenta de sus errores y estaba madurando cada vez más rápido.

- ¿Qué me aconsejas hacer? - Dije suavemente.

- ¿En serio me estas pidiendo un consejo? - Los ojos de Isabella se abrieron con gran sorpresa y yo solo dije que si con la cabeza.

-Esta bien… ¿Estás dispuesto a decirle lo que sientes y dejar que ella tome sus propias decisiones? - Me miro atentamente, tanto que incluso aguanto la respiración.

-Nunca me interpondría en lo que ella quisiera hacer. - Me recargue en la isla viendo a mi hermana que sonreía alegremente.

-Entonces solo debes ir con ella y pedirle que sea tu novia. - Fruncí el ceño y ella me miro ¿con ternura? -Pues si los dos se gustan eso seria lo más obvio que pasaría. A menos de que la hayas rechazado, ella lloro y te dejo de hablar. -Mi hermana jugo con sus manos mientras decía eso, pero al ver que mi reacción estaba siendo compatible con su hipótesis se puso seria.

- ¿Qué hiciste Louis? - Se paro frente a mi y con las manos en la cadera espero mi respuesta.

-Yo nada, ella malinterpretó algunas de mis actitudes y palabras. Sasha creyó que la rechacé, pero no lo hice. - Isabella se sentó en el banco y paso sus manos entre su cabello para pensar.

- ¿Qué cosas malinterpreto? - No me miro, solo se quedó viendo el mármol del desayunador.

-Cuando estábamos juntos llego uno de sus "amigos" y se porto con mucha cercanía a Sasha, supongo que me molesté y por eso mi mal genio surgió, y cuando menos me di cuenta ella estaba… llorando en mis brazos. - Los ojos de mi hermana casi me lanzaban rayos y yo solo encogí mis hombros.

- ¿Qué persona de 28 años se comporta como un niño celoso? - Se levanto furiosa y dio varios pasos alrededor de la cocina para calmarse.

-Tengo 27.- Susurre y ella me miró fijamente.

- ¡Qué más da tu edad! Lo que hiciste ahora complica las cosas con Sasha. Pensé que al fin tendría una cuñada con la cual pasaría el tiempo, pero mira nada más lo que le hiciste a esa pobre mujer. - Se acerco a mi y me dio un leve golpe en mi brazo como reproche.

- ¿Por qué se complican las cosas? - Mi hermana lanzo un pequeño gritito al oírme y tomo su cabello con desesperación.

-Porque ya no podrás decirle que sea tu novia así sin más. - Se recargo en la cocina e intento pensar en algo.

- ¿Qué tengo que hacer para que ella confíe en mí? - Me levante del banco y ella solo me miro por el rabillo del ojo.

-Tendrás que comenzar de nuevo, iras y te disculparas con ella, dependerá de Sasha si te acepta o no. - Suspiro y miro el suelo por unos segundos para después verme con una sonrisa.

-Pero no puede ser tan malo, puedes utilizar esta oportunidad para invitarla a citas, así conocerás lo que le gusta, las cosas irán mas lentas de lo que yo quisiera, pero a mi parecer solo así ella se dará cuenta de que tus intenciones son sinceras. ¡Obviamente debes evitar hacer lo de hoy! -

-Esta bien… ¿Le llamo ahora para intentar arreglar un poco las cosas? - Busque en la bolsa de mi pantalón y saque mi celular.

- ¿Qué hora es? - Caminó hacia la sopa que era para Joseph y comenzó a servirla en un tazón, al parecer se había calmado.

-Mmm. Casi las diez. - Dije y busqué en mis contactos su nombre para llamarle.

-Esta bien, creo que es una hora decente y puede que este despierta aún. - Isabella siguió acomodando la comida para mi hermano en una charola.

Marqué su numero y espere a que contestara el teléfono, mi hermana se acercó para escuchar, pero después de un rato me mando a buzón.

- ¿No contesta? Creo que está enojada contigo. - Mi hermana movió la cabeza en signo de resignación y me tocó el hombro. -Esto va a ser más difícil de lo que pensé. -

Ignoré sus palabras y le llamé otras tres veces más, pero nadie respondía la llamada.

-Déjalo por hoy, tal vez ella necesita pensar un poco. Además, creo que es mejor si vas mañana a disculparte personalmente. -

-Tienes razón. - Guarde mi celular no sin antes ver si me había mandado un mensaje, lo cual no ocurrió.

-Vamos a darle de comer a Joseph. Lleva el sándwich y la fruta que está ahí. - Caminó frente a mi llevando una charola, por alguna razón mi hermana ahora estaba sonriendo mucho.

Next chapter